Age of Empires III: Definitive Edition

Aunque sigue siendo un juego competente, Age of Empires III no envejeció tan bien como otros títulos de la franquicia.

Plataformas: PC (Reseñado)
Desarrollador: Tantalus Media
Publishers: Microsoft
Lanzamiento: Octubre 29/2020
Género: Estrategias en 4K

Recuerdo en el 2006 ver la reluciente caja de Age of Empires III detrás de un vidrio en una tienda donde vendían, entre otras cosas, videojuegos. El número en el rótulo de precios era, francamente, exorbitante. Lo era en ese momento y lo seguiría siendo ahora. Creo que no dije nada aunque me muriera de ganas.

Por fortuna, para el 2006 ya conocía de torrents y la vida era más pasajera. Aunque estaba repleta de virus.

Age of Empires III fue el último en una serie icónica de juegos de principios de los 2000, cuando los RTS eran masivamente populares. Y aunque AoE II es reconocido como uno de los grandes hitos del género, AoE III se quedó corto. Es posible que para octubre del 2005, cuando fue publicado, el boom de los RTS estuviera menguando. También tenía la vara muy alta, después de su predecesor. Pero sin duda fue un juego que dejó mucho que desear.

15 años más tarde, tenemos la edición definitiva: un extraño viaje en el tiempo a un lugar casi nostálgico, pero sin dar en el blanco.

Age of Empires III: Definitive Edition es un pequeño abrebocas antes de que Ensemble Studios lance – en el futuro cercano – Age of Empires IV. Esta versión final, desarrollada por Tantalus Media y Xbox Game Studios, incluye las dos expansiones (The Warchiefs y The Asian Dynasties) así como todas las adiciones de contenido posteriores, dos nuevas civilizaciones jugables (Suecia y Azteca) y dos nuevos modos de juego: batallas históricas y el arte de la guerra. Además, han re-hecho (o re-texturizado) todos los modelos del juego con texturas 4K, un UI completamente mejorado y le han hecho ajustes y mejoras a la banda sonora y los efectos de sonido. Las animaciones siguen siendo las mismas.

En plata blanca, es un buen paquete, 10 años más tarde.

Aunque “texturas 4K” suena a lo último en gráficas, la verdad es que el juego no ha envejecido muy bien. Las gráficas de AoE III no fueron impresionantes en su momento y esto es solo una pasada con pintura fresca, no un cambio dramático. Funciona, sin embargo, que el juego corre a 60 cuadros, pero como no se actualizaron las animaciones todo se ve un poco robótico.

Para quienes jugamos AoE todo lo que caracteriza a esta franquicia está de regreso, con un par de mejoras para facilitarnos la vida. Primero, la interfaz ha sido completamente modernizada y ahora ocupa mucho menos espacio y tiene íconos más limpios. Esto 1) aumenta la cantidad de espacio de juego y 2) hace que el juego sea más fácil de navegar – aunque sin usar teclas de acceso rápido (hotkeys), no llegarán muy lejos.

Segundo, el juego tiene una lista de mejoras a la experiencia que podría detallar, pero francamente solo me percaté a consciencia de dos. Al menos en esta edición (no recuerdo si en el lanzamiento original era así) no tenemos que construir edificios para albergar los recursos del juego (en AoE II y Age of Mythology sí se necesitaban).

También hay un indicador con botón para rápidamente ir a nuestros aldeanos desocupados. Ambas cosas reducen la cantidad de micromanagement en un juego que es todo sobre micromanagement, y lo agradezco.

Por lo demás se supone que le han hecho mejoras el motor de físicas. Este se encarga de darle “peso” y sensación de “corporalidad” a los pixeles en pantalla. Pero además de un par de efectos visuales, no hay nada que marque una diferencia. El motor podría aprovecharse en el combate para darle más inercia a las peleas, pero son las mismas escaramuzas de siempre, como si las unidades se deslizaran sobre el terreno sin tocarse. Hace 15 años no era problema, pero creo que hoy sí que se ve raro y le quita emoción al combate.

Acá no hay cargas de caballería heroicas.

Esto no significa que haya dejado de ser divertido de jugar. AoE siempre ha sido un excelente RTS de escaramuzas, con ese ritmo frenético que nos lanza de un lado al otro del mapa todo el tiempo – y esta edición no es diferente. No recordaba el sistema de cartas de ayuda de la “metrópoli” (que en las campañas tiene todo un desarrollo particular) pero le agrega un par de “ases bajo la manga” al juego que son bienvenidos.

Hay un par de cartas que creo están mal balanceadas, pero casi nunca en mi contra.

De las dos nuevas civilizaciones, los Aztecas me parecieron más interesantes con la habilidad de “convertir” unidades enemigas a nuestra civilización y un estilo de juego muy defensivo. Suecia tiene acceso a mercenarios más baratos y las casas recolectan automáticamente el recurso más cercano.

Y jugué con otro par, pero son 16 y hay una wiki para ver qué hace cada cual.

Con tres campañas históricamente cuestionables (con correcciones obligadas por insensatez en su momento), AoE III palidece frente a la versión definitiva del II que tiene más de 20. En esta oportunidad jugué las expansiones, con Warchiefs siendo la mejor de las dos, pero ninguna ofrece una historia realmente interesante y francamente me parece que la narración ha envejecido de manera terrible. Es una maraña de incoherencia que aquí y allá tiene sus momentos, pero es más confuso que otra cosa.

Sin embargo, el nuevo modo de juego de batallas históricas es lo mejor del juego. Esos son escenarios históricos en los que debemos cumplir un par de objetivos. Es como el juego condensado en fragmentos más digeribles y es un reto que me obligó a repetir algunos un par de veces.El escenario de Chuvash con los rusos y el del Caribe me parecieron los mejores dos, con el de Cristóbal Da Gama en Etiopía para resaltar.

Si somos jugadores bien curtidos (no yo) las campañas del juego y el modo de batallas históricas son las rueditas de entrenamiento para jugar en línea. Hace muchos años no me había sentido tan incompetente en un RTS y es porque hace muchos años no jugaba RTS en línea. Así que soy una muy mala vara para medir el multijugador, pero sí puedo decir que si queremos jugar AoE con amigos, esta es la mejor versión para hacerlo.

Age of Empires III: Definitive Edition llega 15 años tarde a la fiesta. Sus mejoras son significativas para lo que fue, pero no como para reivindicar el hijo menos querido de Ensemble Studios. Pero al precio que lo están vendiendo, es un muy buen paquete completo que sin duda alegrará a muchos fanáticos de la serie de antaño.

También está en Xbox Game Pass. Ganga.

Reseña hecha con una copia de Age of Empires III: Definitive Edition para PC provista por Microsoft Colombia.

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