Arise: A Simple Story

El título de Piccolo es una aventura contemplativa y emocional donde manipular el tiempo, nos pemitirá ver la vida de otra manera.

Plataformas: PC/PS4 (Reseñado)/Xbox One
Desarrollador: Piccolo Studio
Publishers: Techland Publishing
Lanzamiento: Diciembre 3/2019
Género: Nada, nunca termina.

La temporada de juegos Triple A llegó a su cierre a finales de noviembre con títulos como Death Stranding y Pokémon SW/SH, dejando para diciembre un line-up más bien escaso en el que el mayor protagonista es Halo Reach.

Sin embargo, y como siempre lo ha hecho, la escena indie salta a salvar el mes con un magnifico título que no debería pasar desapercibido.

Haciendo justicia a su nombre, Arise: A Simple Story es un juego con una historia muy sencilla pero conmovedora que, por la forma en que se desarrolla, nos lleva por eventos altamente emocionales con los que es tan fácil identificarse que para el final no podremos olvidarlos

En sus 10 niveles, de más o menos 30 minutos cada uno, Arise nos cuenta la historia de un hombre, cuyo nombre jamás conocemos, desde sus primeros años, pasando por su infancia, una difícil adolescencia y una aún más difícil etapa adulta en la que debe enfrentarse a situaciones que nosotros jamás quisiéramos vivir.

En ningún momento tendremos control del personaje principal en sus diferentes etapas de la vida, sino que todo se va “narrando” como un recuerdo.

De hecho, este concepto engloba toda la campaña de Arise, ya que el protagonista rememora su pasado, siempre yendo hacia adelante en busca de “algo”, pero jamás olvidando sus experiencias, todo mientras somos una suerte de testigo antes de lo evidente: su propia muerte.

Cada nivel es, en esencia, una etapa significativa para su vida que encapsula muy bien la emoción que busca transmitir. Por ejemplo, ‘Joy’ es un nivel que nos presenta su primer amor, mientras que ‘Alone’ refleja lo difícil que es una separación forzosa. A su vez, ‘Life’ celebra la concepción y ‘Ashes’ es una representación literal del luto.

Pero la cosa no va de solo el nombre y lo que el juego quiere que uno sienta, sino como realmente lo hace. Fuera de una musicalización acorde a los estados de ánimo y un diseño que evoca el estado emocional del personaje, las situaciones a las que nos enfrentamos son tan cotidianas y posibles en la vida real que es fácil identificarse con el protagonista. Después de todo, esta es la historia de una persona que se enamoró, vivió y murió.

Que su campaña dure apenas unas 5 horas y 30 minutos, es ideal porque no dilata la historia de forma innecesaria, pero especialmente porque no cansa con su gameplay.

Si hablamos de mecánicas, la simpleza también se hace evidente en sentido que en Arise solo basta con el stick izquierdo para mover al personaje, el derecho para manipular el tiempo y dos teclas adicionales: una para saltar y otra para usar un gancho (grappling hook).

Evidentemente, la mecánica principal es la manipulación del tiempo, que sirve para avanzarlo o retrocederlo sin afectar al protagonista, permitiéndole, por ejemplo, manipular la marea cuando es necesario usar una balsa, ahuyentar enemigos con la luz de un relámpago o hacer germinar flores que servirán de guía.

En ese sentido, cada nivel tiene un “algo” que lo caracteriza a nivel de jugabilidad, y, aún más importante, que tiene sentido dentro de la misma historia.

Ciertamente, Arise no busca ofrecer una experiencia desafiante. Básicamente iremos de un punto a otro mientras resolvemos pequeños puzles que son sencillos de completar.

Aunque eso puede ser desalentador para algunos, esa simpleza no opaca el grueso de su historia y lo que es capaz de evocar, ya que aquí lo importante es conocer la vida del protagonista y comprender el objetivo de su búsqueda.

No puedo poner etiquetas sobre qué es lo que deban sentir con Arise, pues al final se reduce en si hay interés o no. Sin embargo, este es un juego que, si llega a tocar tan solo una fibra a nivel personal, ya no hay vuelta atrás. La inocencia de sus personajes y lo difícil que lo pasan en su vida hacen que uno desee que su tormento pase.

Dicho esto, es posible que Arise se mal entienda como una historia triste por ser triste, pese a tener un tono optimista y esperanzador, aunque claramente no es la clásica historia de fantasía con un final feliz.

Arise: A Simple Story no es un juego para todo el mundo. Suena terriblemente esnob, pero así lo es. Es un título corto pero lento y con más elementos contemplativos de los que parece, lo que puede ser un obstáculo para los que esperan un título plataformero o una épica aventura.

Técnicamente es un juego bello, con un apartado gráfico muy cuidado y una dirección de arte que hace de cada nivel algo memorable, lleno de paisajes tanto hermosos como agobiantes. No se puede negar que sea algo triste, pero al final es muy reconfortante.

Reseña hecha con una copia de Arise: A Simple Story para PlayStation 4 provista por Techland Publishing.

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