Assassin’s Creed: Valhalla – Lo que sabemos y lo que queremos

Hablamos de todos los datos que hemos conocido de la secuela de AC: Odyssey en uno de los títulos más esperados del año.

-Decisiones con más impacto en la historia y el mundo-

Una de las promesas de Valhalla son menores decisiones con mayor impacto, y la verdad… suena FANTASTICO. En Assassin’s Creed Odyssey nos enfrentamos a muchas decisiones mediante un menú de selección a lo Mass Effect, pero en su mayoría estas elecciones decisivas se resumían en si matar o no matar, ayudar o no ayudar. En pocas palabras, en ser “bueno” o “malo”.

Estas decisiones en principio tienen un impacto en cómo otros personajes nos perciben, pero más allá de eso, el problema con ese sistema es que a pesar de que nuestras acciones tienen un efecto en el mundo, estas no son siempre permanentes a menos que involucre la muerte de un personaje.

Fuera de ello, las únicas decisiones con alto impacto narrativo son las que se toman en las horas finales, las cuales a su vez determinan si tenemos un buen o mal final, por lo que un sistema más consiente de las acciones del jugador sería ideal si se quiere brindar una experiencia en la que las elecciones del jugador sean relevantes.

-No más grindeo –

Con un nuevo sistema de progresión basado en el ‘PODER’ del equipo, sería ideal tener un sistema de crafteo y mejoras que no esté ligado al grindeo excesivo como sucedía con Odyssey, cuya extensa duración se debía también a las largas jornadas de grinding para poder subir de nivel o conseguir los recursos necesarios para mejorar un arma.

En un juego que parece ser más grande que el anterior, es ideal que no se cometan los mismos errores, especialmente si tenemos en mente que en Odyssey grindear un nivel tomaba al menos unos 45 minutos a una hora con fetch-quest que poco o nada aportaban a la experiencia general de la campaña principal.

Además, así nos evitamos la vergüenza de ver boosters de experiencia en la tienda in-game por módicos precios que atentan contra nuestras billeteras.

¿Hot Steamy Romance?-

Desde ya sabemos que Valhalla incluirá personajes romanceables, y aunque Odyssey hizo un buen trabajo para ser la primera vez en la saga, sería ideal si se presta más atención al desarrollo de estas relaciones, sean intereses amorosos o aventuras de una noche – o día, yo que sé-.

No se trata de ser gráfico como en The Witcher, sino que se sientan diferentes y tengan su propio ritmo para que no den la impresión de que se trata de un mini-juego que llega a su climax con un beso y fundido a negro.

Obviamente el mejor ejemplo es BioWare, y es que pese a la mecánica de buscar el coqueteo fácil en los diálogos -♥ en Odyssey-, al final el romanceo no solo tiene en cuenta la personalidad del “interés amoroso”, sino la naturaleza de su relación, lo que se presta para una amplia variedad de situaciones que pueden tirar –he he he- hacia la comedia o el drama y desarrollar aún más los personajes.

-No DLCs por episodios-

Para ser justos, los DLCs de Assassin’s Creed: Odyssey son bastante interesantes, sin embargo, la estructura por episodios fue un experimento que probó ser una muy mala idea… al menos para el jugador. Tanto el ‘Legado de la Primera Hoja’ como ‘El Destino de Atlantis’ son excelentes complementos para el juego base, pero distribuirlos por partes cortó la experiencia y se prestó para arruinar su mismo contenido.

No solo porque los mismo DLCs se llenaron de actividades irrelevantes para extender aún más su duración, sino porque evidencia que son contenidos hechos ‘en el camino’ y se cometan errores como el sucedido con ‘El Legado de la Primera Hoja’, donde los eventos del segundo episodio fueron mal recibidos por no tener en cuenta las elecciones de la comunidad LGBTI al forzar una relación heterosexual como parte de la campaña.

Teniendo en mente que un pase de temporada es inminente, no estaría mal esperar un poco más para recibir una aventura completa, especialmente si está el compromiso de ahondar tanto en la mitología nórdica, como en el lore de la saga.

Combate sí, pero sigilo también-

Se sabe que Valhalla traerá de regreso el sigilo de alguna forma, sin embargo, que los mismos avances y premisa se centren en presentar a Eivor como un guerrero, hacen pensar que quizá no será un componente principal para la experiencia.

Dado el precedente de Odyssey, sería ideal que el sigilo en Valhalla tenga tanta validez como el combate y no se limite solo a un árbol de habilidad cuyas mejoras no son tan efectivas como las de la lucha mano a mano. Porque, al fin y al cabo, la elección está en el jugador, pero si una de esas opciones resulta siendo menos pulida e interesante, básicamente están dirigiendo su atención a la otra.  

Doblaje latino-

Con el tiempo hemos visto como grandes títulos en la industria han llegado doblados a nuestro idioma desde la pasada generación de consolas, y aunque una gran parte de los jugadores prefiere el clásico inglés con subtítulos en español, también hay un alto porcentaje de usuarios que prefieren consumir videojuegos en su idioma natal.

Aunque las firmas en change.org no sirven para nada, son varias las peticiones que han hecho fans en Latinoamérica para ver títulos como Far Cry 5 y hasta los mismos Assassin’s Creed Origins y Assassin’s Creed Odyssey en latino, por lo que sería un buen momento para escuchar sus voces e incluir esta opción en Valhalla.

Assassin’s Creed: Valhalla llegará a PlayStation 4, Xbox One, PC y Stadia el 10 de noviembre. También estará disponible en PlayStation 5 y Xbox One Series X/S.

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