Borderlands 3

Borderlands 3 mantiene muchos elementos que hicieron la franquicia lo que es actualmente, eso si también mantiene varios errores de los viejos títulos.

Plataformas: PC/PS4 (Reseñado)/Xbox One
Desarrollador: Gearbox
Publishers: 2K
Lanzamiento: Septiembre 13/2019
Género: Loot, Shoot, Repeat

Por fin, después de tanto tiempo, ha llegado el fin a una saga que no solo popularizó lo que hoy conocemos como looter-shooter, sino que nos dió grandes momentos a manos de personajes entrañables y un humor que, aunque en casos era exagerado, en su mayoría era acertado en su acidez e irreverencia.

Y como Rafa Gorgory en ese popular meme: estoy feliz y enojado.

Feliz porque Borderlands 3 en términos generales es un juego excelente, con una historia que, si bien no destaca mucho, si se hace agradable por su gameplay, pero enojado (aunque más que todo triste y destrozado) por algunos eventos inesperados que no puedo describir porque son spoiler.

Borderlands 3 toma lugar tiempo después de los eventos vistos en el DLC Commander Lilith & the Fight for Sanctuary, presentando nuevamente a Lilith como líder de los Crimson Riders, una resistencia formada por personajes ya conocidos y algunos nuevos contra los Calypso Brothers, Tyreen y Troy: una dupla de “YouTubers” que, por su influencia en las masas, se van vuelto prácticamente en un culto de fanáticos.

De hecho, algunos de los enemigos ‘carne de cañón’ llevan ese nombre.

Tyreen y Troy quieren abrir la Gran Bóveda (Great Vault), para despertar un poder antiguo que los convierta en dioses y así dominar la galaxia. Ahí entramos nosotros, que después de una intro que hace guiño al primer Borderlands, podemos escoger a uno de los cuatro Vault Hunters disponibles: Amara (mi main), Moze, Zane y, el favorito de casi toda la comunidad de Borderlands 3, FL4K.

¿Nuestra misión? Matar a Tyreen y Troy. ¿Cómo?… bueno, pues como dijo el Cap en Endgame… ‘Whatever it takes’.

A nivel de historia, Borderlands 3 no toma muchos riesgos. De hecho, si miramos «a fondo», es la misma trama que cualquier título de la saga: hay un villano que quiere poder, ese poder tiene una fuerte conexión con una bóveda y por ello, después de ir del punto A, luego al B y eventualmente al C, tenemos que matarlo. Fin.

La mejor forma que tengo para describir esta entrega es que tiene lo bueno y lo malo de Avengers: Endgame. Es decir: cierra la historia teniendo en cuenta todo lo que hemos vivido desde el primer título (incluyendo un desenlace con el que fijo se caen de la silla) yendo directo al ‘meollo del asunto’, pero deja atrás un tanto el desarrollo de ciertos personajes.

Aquí lo importante es QUE NOS ESTÁN MATANDO LOS CALYPSO, JODER. HAY QUE DETENERLOS.

Argumentalmente no es el título más sólido de todos y su punto flaco más evidente son Tyreen y Troy, siendo unos villanos que, aunque tienen una personalidad definida (influencers fastidiosos), no se sienten tan interesantes, en parte porque no tienen ese “carisma” que en su momento tuvo Jack.

Incluso como comentario social se quedan apenas en lo evidente y establecen lo obvio: que la popularidad es poder.

Sin embargo, decir que no hay tensión o peligro sería impreciso y estoy seguro que habrá tres grandes momentos en los que todo fan de la saga se sentirá sorprendido, incluso pese a que uno de esos giros es bastante predecible y que el otro es un cliché.

Pese a ello, Borderlands 3 da un buen cierre a la “trilogía” y conecta bien algunos de los puntos críticos que se han tocado a lo largo de la saga. Sea del primer título como la bóveda del Destroyer, la muerte de Roland y su importancia para los Crimson Riders en Borderlands 2 y hasta la muerte de Scooter en Tales From the Borderlands. Sin embargo, eso nos lleva a otro problema y es que, tal y como en Super Smash Bros. Ultimate: EVERYBODY IS HERE.

La mayoría de los personajes que han aparecido a lo largo de la saga tiene un “papel” en la historia. No todos aparecen y me tomaría la molestia de decir cuáles de no ser porque serían un spoiler. Sin embargo, aquí lo desafortunado es que, los que aparecen, se sienten más como un cameo. Aparecen, tienen su misión (o misiones) y ya.

Según se cambia de zona va cambiando el protagonismo de estos personajes hasta que el juego termina y en ese sentido, se desperdicia la aparición de algunos de los más emblemáticos. Es raro, y horrible, decir esto: pero los DLCs serían una gran oportunidad para darle su propio espacio a los que solo aparecieron por algunos minutos.

Habiendo dicho lo anterior, si hay que decir que Borderlands 3 es divertidísimo gracias a su gameplay. Para ser más exactos: su GUNPLAY. En pocas palabras, este título se juega como Borderlands 2 en sentido que elementos como la interfaz, la disposición del HUD y el manejo de las armas es IDENTICO, sin embargo, todo es mucho más dinámico.

Lo más notorio son los ajustes a las armas ya que, no solo ‘totean más rico‘ tienen un diseño más atractivo y un funcionamiento más atrayente, sino que ahora la mayoría cuentan con un “disparo secundario” que sirve para cambiar su funcionamiento. Por ejemplo, podemos cambiar los daños elementales de Hielo a Fuego, o Radiación a Corrosivo, pero también podemos escoger entre disparo normal a ráfaga, o algún aditamento como un lanza-granadas.

Es un pequeño ajuste, pequeñísimo realmente, pero que en verdad cambia la dinámica de los enfrentamientos ya que se presta para adaptarse a distintos modos de juego según la situación o la preferencia. Además, como siempre, la variedad de armas es TAN amplia que las hay de todo tipo en tamaño, funcionamiento y forma.

Eso sin olvidar que algunas escopetas y SMGs pueden tener paticas para correr y buscar a los enemigos.

En sí, el loot en Borderlands 3 es muy gratificante. No recuerdo haber visto tantos cofres como en Borderlands 2 o Pre-Sequel, pero sí mejores armas/escudos/modificadores con más frecuencia. Siendo un juego en el que se sube de nivel tan rápido, este se asegura que constantemente estemos cambiando de equipo y en algunas ocasiones, sorprende con drops realmente inesperados.

Otro de los cambios más notorios a nivel de jugabilidad gira en torno a las habilidades especiales por Vault Hunter. En el pasado, por personaje existía una habilidad principal y según el árbol se podía ajustar su funcionamiento. Esto ya no es así y ahora por rama se ofrece una distinta. Por ejemplo, Amara tiene una habilidad similar a la de Maya (sostener un enemigo en una burbuja de energía), pero también puede proyectarse a sí misma como un proyectil o saltar para golpear el piso con sus seis brazos.

Así mismo, fuera de la habilidad principal y las habilidades pasivas que podemos activar para mejorar nuestro desempeño, también tendremos Action Skills, que básicamente son habilidades complementarias a la especial. En mi caso, con Amara tengo una que, al hacer daño con la proyección de energía, no solo deja unos orbes de ataque elemental que persiguen a enemigos cercanos, sino que también regresa un porcentaje de ese daño en salud.

Este nivel de personalización definitivamente es bienvenido, ya que no solo diferencia visualmente el estilo de juego, sino que también puede ser ajustado en cualquier momento. Además, si queremos cambiar de rama o combinarlas, también es posible.

Fuera de lo anterior no hay mayor cambio a nivel de mecánicas. De hecho, los controles de conducción siguen siendo tan horribles como en Borderlands 2, solo que ahora podemos personalizar más a fondo cada vehículo. Podemos escoger su chasis, color, llantas, etc.

Por otra parte, si hay que resaltar un GRAN cambio en la economía del juego, que asumo hace parte del plan de Gearbox/2K por monetizar esta entrega. El Eridio ya no sirve para comprar las mejoras al cupo del backpack y las armas, sino que ahora se usa para comprar skins, nuevas piezas de cabeza, apariencias para el dispositivo Echo, ornamentos para nuestra habitación (así la visitemos UNA vez a lo largo de la campaña) y accesorios para las armas (o skins).

También hay armas exclusivas que se pueden comprar con Eridio pero, sinceramente, es mejor no gastar ese recurso de esta forma. Para encontrar armas hay otros medios.

Lo que si puedo decir sobre el dinero, es que al igual que en la vida real, es para gastarlo… y mejor aún si lo hacemos antes de morir. Borderlands 3 tiene una dificultad que con el tiempo va incrementando y aunque no es del todo imposible, si es probable que perdamos algunos miles de créditos si no tenemos cuidado, especialmente con algunos jefes.

Como es usual, los bosses son un espectáculo y la mayoría ofrecen un reto justo, sin embargo, quedan advertidos de Billy, The Anointed, que casualmente ha generado múltiples quejas en foros por sus patrones ridículos de ataque. Y sí… es un completo bastardo.

Desafortunadamente, pese a lo divertido que es el gunplay y lo bien que se ve el juego en términos generales, Borderlands 3 no está exento de ser repetitivo. Es extraño quejarse de esto en un juego que trata sobre dar tiros y usar poderes, pero en sí, muchas misiones consisten en lo mismo. Ir de un punto a otro para acabar con ciertos enemigos, o ir de un punto a otro a buscar un objeto para luego acabar con ciertos enemigos.

En muchas ocasiones, los diálogos van a ser ORO, porque si hay algo que no cambia en esta entrega es su humor (aunque en ciertos casos puede cansar) y sus macabras conversaciones que no ocultan que este es un mundo lleno de gente horrible, pero no son suficientes para sostener una secuencia de misiones sobre lo mismo.

Sobre el rendimiento en PlayStation 4… no está mal, pero tampoco está bien. Borderlands 3 es un juego que “va” a 30 FPS y aunque en general los logra mantener, se nota una caída cuando estamos en combate. El chiste se cuenta solo. Dicho eso, si hace falta la fluidez de los 60FPS de The Handsome Collection.

Además, es MUY extraño que siga teniendo algunos de los errores más pendejos recurrentes de la saga. Texturas que no cargan después de una pantalla de carga, bugs al manejar (como quedarse estancado EN EL AIRE luego de una rampa), enemigos que no se pueden eliminar porque están dentro del piso. En fin.

También hay problemas con el menú que se abre con el panel táctil y es que este es MUY lento. Es inevitable hacer la comparación con el visto en The Handsome Collection, al que se puede acceder fácilmente y en el que es posible navegar entre pestañas sin demora. Aquí, cada pestaña toma unos segundos en “cargar” y desplazarse entre la pestaña de armas, mapa y demás es un engorre.  

Son cosas que seguro tienen arreglo, pero que no da gusto ver.

Para finalizar, Borderlands 3 viene con dos modos de juego complementarios. El primero se llama Circle of Slaughter, que básicamente es un modo horda cooperativo para cuatro personas, y los Proving Grounds, que son pequeños dungeons con un jefe final.

El modo horda se define solo y es ideal para complementar la campaña. De hecho, es la mejor forma para subir de nivel si estamos estancados por dificultad. También es una MUY buena fuente para conseguir dinero, así como armas. Eso sí, es un modo desafiante y lo mejor es jugarlo con conocidos por aquello de la comunicación, aunque el matchmaking es justo y encuentra partida sin dificultad.

Por su parte, los Proving Grounds son un misterio para mí. En lo que intenté me fue imposible encontrar partida y, por tanto, no pude probarlos. Así que… ¿mal ahí por el matchmaking? Sinceramente, no sé.

Borderlands 3 es como volver a casa. Todo se reconoce a la primera y es fácil de adaptarse. Aunque es un juego que va la fija en su modo historia, da un buen cierre a una trama que se ha estado alargando por años. Pese a que puede ser repetitivo por fases, tiene un gunplay que no solo es satisfactorio, sino gratificante. Además, como siempre… se presta para un segundo run con mayor dificultad (y mejor loot).

Si siguen la saga, no hay pierde. Si no la conocen, seguro se pierden… pero si hacen click con el humor y sus personajes, capaz que lo disfrutan.

Reseña hecha con una copia de Borderlands 3 para PS4 provista por 2K.

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