Disintegration

Disintegration muestra buenas ideas, pero su ejecución se queda muy corta e incluso cojea con reglas ya establecidas por los generos que adopta.

Plataformas: PS4 (Reseñado)/PC/Xbox One
Desarrollador: V1 Interactive
Publishers: Private Division
Lanzamiento: Junio 16/2020
Género: RTFPS

No voy a negar que actualmente a la industria le hacen falta más nuevas IP y más nuevas ideas. Disintegration es una de ellas, que a pesar de tener varias cosas claras… lamentablemente ‘mete la pata’ en la mayoría de las oportunidades.

Anunciado en GamesCom 2019, Disintegration es el primer título de V1 Interactive, el estudio fundado por Marcus Lehto, que fue miembro de Bungie durante la creación del aclamado Halo: Combat Evolved.

Sin duda, al ver el trailer era inevitable ver lo parecido que es a Destiny y a pesar de ser muy diferente, Disintegration es conjunto de buenas ideas que funcionan adecuadamente menos veces de las que quisiera.

La historia de Disintegration ocurre en 2 momentos. El primero es 150 años en el futuro, donde ‘los Arquitectos’ descubrieron la manera de transferir la consciencia de una persona a un robot mediante un proceso llamado ‘Integration’ luego de un cataclismo climático.

El segundo momento es conocemos a los Rayonne, un grupo de personas ‘integradas’, y a  Romer Shoal, un piloto de Gravcycle que se enfrentará a esta comunidad y a los Black Shuck tras escapar de una poderosa nave llamada Iron Cloud.

Narrativamente Disintegration no cambia el panorama. Romer es el personaje que debido a la situación tiene que dar un paso al frente y tomar el manto de héroe, que como es común, lo acepta de muy mala gana. 

La historia se desarrolla en 4 capítulos y a lo largo de 10 misiones conoceremos más de este mundo del mañana. Lo bueno es que la historia es lo suficientemente interesante para que realmente terminemos el juego e incluso el mundo plantea muy buenas ideas… que es una lástima que no fueron bien exploradas. 

El gran problema que tiene Disintegration a nivel narrativo, es que no saca provecho de su potencial. Cosas como “Integration” y como viven los “Naturales” -que es su manera de llamar a los humanos- serían definitivamente interesantes e incluso mucho más que la historia de Romer y sus amigos.

Admito que presentar mejor elementos como la Integración, habría elevado varios elementos de la narrativa e incluso aumentar el riesgo de todo lo que puede pasar dentro de la historia.

Lo más interesante de Disintegration son sus personajes. Además de Romer conoceremos a Waggoner, Coqui, Seguin, Agnes y Doyle.

De todo el grupo Waggoner es el único “natural”, mientras que el resto son una forma de conocer las diferentes clases de integrados que se pueden encontrar en este mundo. A pesar que cada uno es un estereotipo, como equipo sus interacciones hacen que sean más interesantes. 

Seguin es la escéptica, Coqui el personaje inocente, Doyle el tipo duro que se preocupa por el equipo y Waggoner es el tipo de mentor para todos, además de ser el que trata de encaminar a Romer por el camino del heroísmo.

Aunque el aporte de Agnes funciona como un polo a tierra y una persona que nos cuenta un poco de la vida antes que la integración se volviera algo común, aunque honestamente tampoco es que sea la gran cosa.

Lo más importante de Disintegration es su jugabilidad. El juego es un tipo de FPS con elementos de “estrategia”. Jugarlo y entenderlo es sencillo, pero en varios momentos la ejecución se siente lo suficientemente torpe para que la experiencia pierda fuerza. 

Al inciar el juego tendremos a nuestra disposición entre 2 y 4 unidades (depende de la misión), presionando R1 los podremos comandar para que vayan a un punto, concentren su ataque en un enemigo o activen un objeto en el mundo.

Estas unidades también tienen una habilidad específica que nos permitirá atacar, paralizar o ralentizar nuestros enemigos. Si queremos una opción de usar las 3 también es una estrategia viable.

Como Romer está en la Gravcycle, funciona como una vista medio isométrica del tablero y en cierto punto nos recuerda a juegos de estrategia como XCOM o Age of Empires. 

Esto es una idea interesante, porque nos obliga a ser más inteligentes a la hora de jugar y ser cuidadosos con nuestras unidades, porque sus habilidades pueden ser importantes a la hora de superar ciertos puntos de ataque donde el volumen de enemigos es bastante grande.

Pero, la Gravcycle también es el lastre más grande que tiene el juego.

El gran problema con esto, es que Romer a la larga se siente inutil, porque es una diana aérea gigante más que un elemento vital en la jugabilidad. En varios momentos es mejor disparar a cuanto enemigo aparezca que enviar unidades, entonces no hay un balance idóneo entre ambos géneros y al final del día el FPS se vuelve la prioridad.

Además que el juego mismo limita las posibilidades de lo que podemos hacer. Algo que esperaría de Disintegration (después de probar el multiplayer), es permitir ‘loadouts’ al iniciar cada misión, pero no los hay, el juego nos obliga a jugar con unas unidades y armas predeterminadas, de las cuales algunas solo aparecen UNA VEZ en toda la campaña.
Entiendo que ciertas armas harían mucho más sencillas algunas misiones, pero esta obligación limita mucho lo que podríamos hacer y en especial no nos permite explorar las armas más de lo que quisiéramos.

Irónicamente, Call of Duty Black Ops II ya había solucionado esta “situación”, el juego tenía unas misiones llamadas Strike Force. En ella, nosotros como David Mason teníamos una vista aérea de las unidades, pero en caso que IA no fuera eficaz, podíamos tomar control de las unidades para encargarnos de eso nosotros mismos.

Un acercamiento similar a este podría haber llevado a Disintegration a un lugar muy diferente sin tener que modificar tanto la fórmula que el juego plantea desde el inicio.

El juego cuenta con 3 modos multiplayer. Zone Control, Collector y Retrieval.

Zone Control es un modo tipo Dominación. En el mapa hay 3 puntos que los equipos deben capturar, a mayor cantidad de puntos controlados más puntos. Gana el equipo que más puntos tenga.

Collector será un tipo de Kill Confirmed. Al destruir Gravcycles enemigas o grunts recibiremos 3 y 1 punto respectivamente. Cada tanto, unos puntos neutros aparecerán en el mapa y podrían ser capturados por cualquier equipo. Gana el equipo con más puntos.

Finalmente Retrieval pondrá a dos equipos a atacar y defender, el objetivo del equipo de ataque será conseguir unos núcleos y llevarlos a su punto, mientras que la defensa deberá evitar esto. El núcleo puede cambiar de manos entre los miembros del equipo, pero también puede explotar afectado a varios jugadores.

El modo multiplayer aunque es interesante refuerza los problemas mecánicos que tiene Disintegration, la IA no es del todo confiable y además todos los modos se sienten Team Deathmatch porque la Gravcycle lo único que hace es dispararle a otras Gravcycle para evitar que anoten algún punto.

Disintegration es de esas ideas muy interesantes, donde lamentablemente no logran capitalizar todo el potencial que tienen y en cambio si toman varias decisiones más bien torpes que van en contravía a cosas ya establecidas por el género.

A pesar de esto, no se puede negar que el juego tiene un universo muy robusto al cual se le podría sacar bastante provecho siempre y cuando Disintegration logre solucionar los problemas del primer título.

Reseña hecha con una copia de Disintegration para PS4 provista por Private Division

A %d blogueros les gusta esto: