Gears Tactics

Gears Tactics es una adición ideal a la franquicia. Para bien o para mal, el juego logra hacer más amigables algunas mecánicas de los juegos tácticos.

Plataformas: PC (Reseñado)/Xbox One
Desarrollador: The Coalition/Splash Damage
Publishers: Xbox Game Studios
Lanzamiento: Abril 28/2020
Género: Engranajes tácticos de Guerra

XCOM disfrazado de Gears.

Cuando vi el anuncio de Gears Tactics recordé a Halo: Wars. Otra vez, Microsoft tomaba una de sus IPs más queridas y la abría a un público nuevo. Hoy creo que Halo: Wars fue una buena movida para ampliar la base de jugadores de la franquicia Halo y revitalizar el interés por Age of Empires.

Sin embargo, aunque me parece un buen juego, su simplificación del RTS nunca me pareció el resultado más feliz del universo de Halo con la capacidad de Ensemble Studios. Microsoft aprendió para la secuela y creo que se labró un buen camino a la hora de reinventar sus franquicias.

Así que era solo cuestión de tiempo para que echaran mano del universo de Gears of War y desarrollaran algo diferente.

Gears Tactics es un juego táctico por turnos, género popularizado por la franquicia XCOM. Fue desarrollado, sorprendentemente, por dos estudios que creo nunca habían hecho nada parecido: Splash Damage y The Coalition.

El primero trabajó en Gears 5 y en The Master Chief Collection por su experticia en desarrollo de multiplayers en línea. El segundo es el estudio detrás de Gears 4 y 5. A primera vista, no parecería que la experiencia en disparadores traduciría bien a desarrollar un juego táctico. Pero lo cierto es que hay varios puntos de contacto especialmente entre un disparador como Gears y los juegos tipo XCOM.

“[El equipo] realmente solo tomó Gears y movió la cámara más arriba”, dijo Alex Gimbley cuando le preguntaron sobre el desarrollo.

Esto lo señalo porque estos cambios de rumbo de los estudios suelen interesantes, como el giro que dio Guerrilla Games con Horizon: Zero Dawn. Agreguemos a este giro que los juegos tácticos están cerca a mi corazón y Gears Tactics me tenía bastante intrigado.

Aunque no soy fan de Gears.

En vez de tomar lugar en paralelo con las anteriores entregas de Gears of Wars, Tactics es una precuela a la serie. En esta ocasión, tomamos el control del sargento Gabriel Diaz apenas un año después del día de la emergencia (invasión de los Locust). Diaz es el líder del Escuadrón Alfa, uno de muchos escuadrones de limpieza cuya misión es acabar con los Locust que sobrevivan a los bombardeos orbitales de las ciudades infestadas.

Sin embargo, poco antes de que COG dispare sobre la ciudad donde se encuentra nuestro héroe, Diaz recibe órdenes urgentes de recuperar documentos clasificados antes de que la ciudad sea destruida en compañía de Sid Redburn, un veterano.

De mala gana, Diaz hace caso a sus órdenes. Esto nos lleva a descubrir a Ukkon: un científico Locust cuyas creaciones monstruosas representan una amenaza para la humanidad. Así que, aunque Diaz no quiera estar a las órdenes de COG – organización que rápidamente el juego establece como no-buena– aceptamos la misión de asesinar al malo malote. Como es una misión secreta, COG nos niega todo tipo de apoyo, así que nos tenemos que valer de recursos limitados y encontrar apoyo en los sobrevivientes a la destrucción de las ciudades de Sera.

Nos hacemos amigos de una bandada de sobrevivientes (que no quieren nuestra ayuda) y son ellos quienes terminan suministrándonos soldados para nuestro reformado Escuadrón Alfa, porque todo el mundo quiere matar a Ukkon. Y entre ellos nos hacemos con nuestro tercer personaje principal: Mikayla, la francotiradora.

Gears Tactics - Gameplay

La historia tiene un par de buenas sorpresas y guiños al resto de la franquicia de Gears. Hay un par de momentos de “Ah, ¡claro!” con sus conexiones al resto de la saga y sorpresas en cómo se desenvuelve la trama, pero también saber dónde va a terminar todo le quita mucho la intriga.

El juego es muy consciente de sí mismo y lo que está establecido en la historia, y esto abre algunas líneas de indagación interesantes. Habla algo de fascismo, de resistirse a las órdenes por defender la moral, pero evita desarrollar mucho las conversaciones más profundas. Y no está mal: abrir la conversación es suficiente para una franquicia cuya fuerza comercial está en ser cinematográfica y contestar a la pregunta: ¿Qué pasaría si los jugadores de futbol americano tuvieran metralletas?

No siendo yo el más ávido conocedor de Gears, algunas cosas que el juego me contó de pronto ya estaban bien establecidas –aunque investigué para entender de lo que estoy hablando–. Entonces sospecho que hay algunos puntos que a mí me llamaron la atención que a fans de la franquicia no, y guiños que no pude identificar.

Pero Gears Tactics no vive o muere por su historia. La trama de Gabriel Diaz, clásico héroe reticente, y el grupo de héroes no me convenció del todo, pero al menos nos lleva de un lugar interesante a otro. Y creo que son los personajes principales los que terminan auto saboteando su propia trama.

Como un “clon” de XCOM, Gears Tactis arranca como una excelente adición al género. Splash Damage y The Coalition no optaron por simplificar demasiado el género en su “apertura a un público más amplio”. Es un juego que conserva mucho de la complejidad táctica y minucia estratégica que son la fortaleza –y frecuente debilidad– del género, agregando sus propios giros. Y lo cierto es que Gimbley tiene mucha razón al decir que es Gears visto desde arriba, solo que más pausado.

Los juegos tácticos por turnos van de lo siguiente: cada turno tus personajes tienen un número limitado de acciones que pueden realizar y la idea es estar mejor posicionado que el enemigo para no recibir daño letal o tener ventaja al atacar. Por lo general, esto genera un juego de alto riesgo, alta recompensa, y es de los pocos que constantemente obligan al jugador a hacer decisiones interesantes todo el tiempo. Un solo movimiento puede ser catastrófico o glorioso.

En Gears Tactics están acciones son: moverse, atacar, recargar armar y usar habilidades especiales. Todas cuestan Puntos de Acción y, por lo general, todos los personajes tienen alrededor de 4, así que tenemos que pensar muy bien en qué los vamos a gastar. Esto resulta en que más o menos tomamos dos acciones por turno. Lo mismo para los enemigos.

Como en XCOM, Gears Tactics usa un sistema de turnos por equipos. De esta manera, podemos gestionar las acciones de todo nuestro equipo en el mismo turno, saltando de uno a otro y usando sus Puntos de Acción en desorden. Esto le da flexibilidad a lo que podemos hacer con nuestro turno y funciona muy bien.

Igualmente, atinar con la escopeta o pistola depende de un porcentaje de precisión. Entre más alto, más chance tenemos de atinar, pero no es raro que así tengamos 86% de chance para dar con un enemigo que está al lado nuestro, las matemáticas estén en nuestra contra y fallemos. Esto puede ser muy frustrante y puede parecerles “injusto” a algunos. Pero las matemáticas no van de justicia. Yo estoy acostumbrado y este tipo de situaciones elevan los momentos tensos del juego, pero no es grato.

Cada personaje pertenece a una “clase” que le da acceso a distintos bonos y habilidades. Soporte tiene habilidades de curación y recuperación de puntos de acción, pero no hacen tanto daño (es la clase más útil). Vanguardia son daño mezclado con habilidades para provocar enemigos y buena supervivencia, claves también. Pesado son la clase de daño especializado y es excelente para lidiar con grupos grandes de enemigos. Francotirador, pues pega duro desde lejos. Y, por último, Scout que… tienen escopeta y se vuelven invisibles, pero creo que está mal balanceado y no le vi mucha utilidad. Pero tal vez es la forma cómo yo prefiero jugar que no va con los Scouts.

Aunque sospecho igual que algo les falló en el diseño. Ah, y las granadas son muy OP.

Gabriel Diaz es un Suporte, Sid es Vanguardia y Mikayla es Francotiradora.

En cada encuentro o misión tenemos un máximo de cuatro personajes que podemos utilizar y es importante que haya algo de balance. Para que no solo usemos a nuestros héroes, el juego pone algunas restricciones ocasionalmente, o misiones que sólo puede completar tal o cual héroe. Así que no siempre podemos confiar en que vamos a tenerlos.

En pocas ocasiones funciona tener personajes de las mismas clases, aunque cada clase tiene dos caminos de especialización para agregarle algo de variedad y especificidad de rol. Sin embargo, sin al menos un Soporte las cosas pueden tornarse negras con facilidad. Curar aliados es clave porque no sobreviven a más de un par de ataques seguidos, y recuperar Puntos de Acción nos da más control sobre el campo de batalla. Como otros juegos similares, muchas veces gana el lado que logre realizar más cosas en su turno.

Gears Tactics - Gabe Diaz

En las batallas individuales, el juego funciona de maravilla. Es tenso y, como dije antes, constantemente nos invita a hacer decisiones interesantes. Aunque con el tiempo adquirimos más y mejores habilidades y equipo, los enemigos siempre están a nuestra altura, así que la presión es constante. Pocas veces sentí que arrasaba en los mapas y con frecuencia mis estrategias tenían que cambiar por alguna cosa que no consideré o porque algún mancó de mi equipo fallaba un disparo clave. Además del combate y la estrategia, el diseño de niveles (en su mayoría) es impecable. Siempre hay una gran variedad de opciones tácticas en el terreno y son tan detallados que sorprende. Es una lástima que algunas partes de los niveles, por cuestiones del ritmo del juego, queden sin explorar.

Y aunque el momento-a-momento del núcleo de la experiencia me pareció enganchador, no puedo decir lo mismo de lo demás.

Como XCOM el juego está organizado en misiones. Tenemos misiones de historia y misiones secundarias. Las misiones de historia son las mejores, esto no es sorpresa. En estas el juego introduce nuevos enemigos, varia el tipo de objetivos y varían los mapas en los que tenemos encuentros. Incluso hay un par de jefes que cambian cómo nos enfrentamos a los encuentros. No todos funcionan tan bien, pero hay un par de destacados.

En general, el objetivo de las misiones secundarias es ganar más experiencia y conseguir mejor equipo. Con la experiencia subimos de nivel y desbloqueamos habilidades en nuestros miembros de escuadrón. El equipo que conseguimos son modificaciones a nuestras armas y armadura. Cada pieza otorga bonos diferentes y cada clase usa piezas diferentes en sus armas. También hay un sistema de rareza tipo Diablo que indica el “nivel” de las piezas. Es una buena razón para hacerlas.

Y la verdad empiezan muy bien, pero las terminé aborreciendo. Hay algunas que incluso introducen mecánicas nuevas al inicio y admito que las primeras 10 fueron todas entretenidas. Pero cuando ya he recorrido los mismos niveles huyendo del mismo bombardeo de área por turnos por enésima vez, se vuelve una rutinario –y más aún cuando en ocasiones es obligatorio hacer misiones secundarias–. Francamente, las misiones secundarias fueran más cortas no serían tan aburridoras.

Algo de grinding no es de extrañar y siempre queremos más y mejores cosas para tener mejores chances, pero esto no excusa la monotonía.

Para complicar las cosas, así consigamos mejor equipamento, ponerlas a nuestro servicio está detrás de unos menús insoportables. El juego tiene un sistema de progreso relativamente complejo –cosa que disfruto– pero se gestiona en un menú tan torpe que no invita a realmente explorarlo lo suficiente. Es difícil describir en breve los problemas que tengo con la navegación de menús y creo que no tengo el vocabulario de diseñador de interfaces para hacerlo con precisión. Pero es un problema y hay que señalarlo.

A este inconveniente se le suma otro extraño. En los juegos de XCOM y similares que uno de los miembros de tu escuadrón muera es una pérdida dolorosa. Por lo general invertimos varias horas en subirlos de nivel y darles el equipo adecuado para que cumplan su rol, entonces nos interesa que no mueran.

En Gears Tactics al principio esto me pareció clave porque estaba usando soldados sin nombre para llenar los roles de mis héroes cuando no estaban disponibles, así como soldados que tenían habilidades que mis héroes no. Y curiosamente el juego está invitándonos a invertir tiempo en personalizarlos, con muchísimas opciones de color para armaduras y armas.

Pero después traiciona nuestra inversión. Ganar experiencia es lento y no es parejo. Los soldados sólo ganan experiencia si participan en misiones y nuestros héroes son más fuertes que sus contrapartes genéricas por lo general. Así que por mucho usaremos tres soldados genéricos en alguna misión y con poca frecuencia.

Por lo general, uno o dos. Entonces claro que estos soldados no avanzan de nivel tan rápido: perderlos en el combate es trágico. Además, podemos personalizarlos un montón: nombre, apariencia, color de armas, color de armadura, etc. Es una inversión de tiempo que disfruto, la personalización. Pero conseguir soldados nuevos de mejor nivel que los que ya tienes más fácil. Después de cada misión podemos reclutar nuevos. Entonces, ¿para que invierto en cuidar mis soldados genéricos si los puedo reemplazar tan fácil?

El resultado de esto es que construí mi juego principalmente alrededor de mis héroes. Y creo que es una oportunidad perdida del juego para hacer de la experiencia total más interesante. Además, los héroes no pueden morir, entonces si mueren en una misión, hay que volver a empezarla.

Más allá de la jugabilidad, la presentación del juego es excelente. Es Gears visto desde más lejos, literal. Claro que no tiene tanto detalle como Gears 5, pero no decepciona: cortar un Locust por la mitad con el Lancer no deja de ser espectacular. Y se nota que el equipo respira y vive Gears, con un más que suficiente detalle en escenarios, personajes y enemigos. Y ni hablar del diseño de sonido. La música no me pareció destacable, pero las armas suenas increíble. Y el sonido de las balas chocando con los personajes es satisfactorio y aterrador.  

Pese a mis quejas, Gears Tactics es un excelente juego. La presentación es exquisita y el juego conserva suficiente complejidad y dificultad para no ser una versión insípida de lo que lo inspira. Francamente creo que es una puerta abierta para fans de Gears que quieran probar algo un poco diferente y una oportunidad para que otros se interesen por el universo de Gears. Muy recomendado, adictivo incluso.

Reseña hecha con una copia de Gears Tactics para PC (Steam) provista por Microsoft Colombia.

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