Ghostbusters: The Video Game – Remastered

Aunque es un buen remaster, Ghostbusters: The Video Game cae con el peso de los años. Eso si, será la única 3ra parte de la trilogía que tendremos.

Plataformas: PC/PS4 (Reseñado)/Nintendo Switch/Xbox One
Desarrollador: Saber Interactive
Publishers: Mad Dog Games
Lanzamiento: Octubre 4/2019
Género: Llamadas de discado rápido

Hoy día es bien conocida la historia detrás del videojuego de Ghostbusters, siendo este una secuela directa a los eventos vistos en la segunda película de Ivan Reitman, en la que no solo regresa el reparto original de actores, sino en la que se exploran ideas que no llegaron a la cinta original y otros conceptos que nunca llegaron a materializarse por la infernal (y extensa) “producción” de la tercera cinta.

Si bien Ghostbusters: The Video Game llegó inicialmente a PlayStation 3, Xbox 360 y PC, este título también vio la luz en PlayStation 2 y Nintendo Wii, siendo obviamente una versión más “rustica” pero igual de divertida. Por su parte, la versión lanzada en la consola “nueva” consola de Sony por ese entonces no estaba mal, pero si palidecía a diferencia de la lanzada en la 360, teniendo un rendimiento inferior y menos efectos visuales.

Siendo un título tan bien recibido, hoy es lógico que haya recibido un remaster, en especial porque se cumplen 10 años del lanzamiento del juego original y que muy pronto habrá una nueva cinta bajo la dirección del mismo Reitman, aunque no deja de ser un estreno bastante sorpresivo.

Como es natural en los remasters, los cambios más notables están en el apartado gráfico y este caso no la excepción, ya que Ghostbusters: The Video Game tiene un aspecto increíble: desde las secuencias cinematográficas, pasando por el trabajo adicional a los escenarios y modelado de personajes, así como al rendimiento del mismo con una tasa estable de FPS y pantallas de carga menos extensas.

Aunque es un juego que luce muy bien, 10 años son 10 años y hoy día se hacen evidentes algunos problemas que no necesariamente son molestos pero que sí son notables, tal como lo es la actuación de voz, que por momentos se siente menos convincente, pasando por las incómodas expresiones faciales en las cinemáticas, y uno que otro dialogo ridículo que dentro del marco del videojuego no funcionan a como lo sería en una película.

Argumentalmente es un juego bastante sólido, el cual no solo da continuidad a los eventos que vimos en la primera y segunda película, sino que la expande al presentar un nuevo conflicto paranormal que toma lugar dos años después del enfrentamiento de los cazafantasmas contra Vigo.

Tomando control de un nuevo recluta, seremos participe y espectador de una nueva aventura que lleva a los cazafantasmas a conocer más de ese mundo paranormal que apenas presenciaron en la primera película, llegando incluso a viajar a un plano dimensional distinto en el que los espectros habitan y descubriendo más del por qué su versión de Nueva York es propensa a la actividad paranormal.

Sin duda, uno de los grandes aciertos de este guion es el tono que posee, teniendo una obvia inclinación al humor cínico y circunstancial, pero también llevándolo a la frontera del terror, esto último especialmente en secciones de exploración en los que el escenario cambia o se juega con nuestro sentido de anticipación.

Sin embargo, pese a lo disfrutable que es la historia por la forma en que se desenvuelve el misterio y las magníficas interacciones entre los personajes, si hay elementos que dentro de este marco se sienten forzadas, entre ellas el romance fortuito de Peter Venkman con Ilyssa, un nuevo personaje femenino dentro de este universo que en teoría tiene gran relevancia, pero al final es presentada como una damisela en peligro con todo lo que implica: un secuestro, un rescate, un “apasionado” beso con el protagonista, etc.

Si algo me quedó claro al repasar este título, es que Raymond es el mejor cazafantasmas y que Peter es más bien exasperante… aunque ese es como su ‘personal trait’.

Fuera de ello, todo lo propuesto argumentalmente en este título encaja y se presta para tener una buena dosis de fanservice sin dejar de lado lo importante: brindar una buena historia.

Por el frente de la jugabilidad no hay grandes cambios con respecto a la versión original, así que el objetivo se mantiene: vamos de un punto a otro capturando fantasmas mientras poco a poco seguimos la pista de quien está detrás del nuevo “cataclismo” paranormal.

En sí, lo más disfrutable de este apartado es el combate y es que nuestro equipo, aunque en principio es muy básico, poco a poco irá mejorando según sea necesario. De esta forma, pasaremos de tener el láser de protones, a tener también una variante que dispara slime verde, un rayo que sirve para inmovilizar espectros y una ráfaga de alto daño.

Cada modo de disparo tiene su disparo principal y secundario, prestándose para múltiples usos según la situación. Por ejemplo, el slime verde sirve como “soga” para atar dos puntos y tirar, así como chorro para atacar enemigos. Todo es cuestión de adaptarse y prestar atención a la “mecánica” del nivel en el que se desbloquea cada uno de ellos.

También tendremos a mano un visor en primera persona que sirve para seguir pistas en el nivel y encontrar coleccionables mediante un medidor de actividad paranormal, así como las trampas empleadas para capturar fantasmas

Como es usual, todo el equipo se puede mejorar mediante un menú y para ello necesitaremos dinero. Lo curioso al respecto, es que ese dinero se consigue haciendo daño tanto a los fantasmas como al lugar en el que estemos, así que es un incentivo para ser gatillo alegre y no contenerse al momento del combate. Si hay algo negativo que señalar sobre este sistema, es que por lo mismo es MUY fácil potenciar todas las armas, lo que hace que para el final todas estén al máximo y con recursos de sobra.

Lo bueno, es que los efectos de destrucción dentro de los escenarios son muy satisfactorios, con miles de cosas volando por los aires.

Si bien el eje de la jugabilidad es el combate contra fantasmas, no es un apartado que se sienta repetitivo gracias a la variedad de enemigos, la mecánica para derrotarlos y los jefes de turno. Si algo, hay unos puzles que son más bien simplones, pero en general el ritmo del juego es apropiado y no se extiende más de lo necesario.

Aunque progresivamente los fantasmas son menos imbéciles, tampoco es un juego en extremo desafiante. Como dije, es cuestión de saber adaptarse y prestar mucha atención.

Ghostbusters: The Video Game – Remastered es sin duda un llamado a la nostalgia. Si son fans de la película, es un excelente videojuego para seguir la historia. Aun así, independientemente de si son fans o no, este remaster está a la altura, con un apartado gráfico sobresaliente, a pesar que deja ver el paso del tiempo, un gameplay sólido y divertido, así como con una historia llena de humor que, pese a sus puntos flacos, se disfruta por la personalidad que desborda.

Reseña hecha con una copia de Ghostbusters: The Video Game – Remastered para PS4 provista por Saber Interactive.

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