King of Seas

King of Seas tiene ideas interesantes, pero algunas de sus mecánicas no logran calar bien, además de lo mucho que tarda en iniciar.

Plataformas: PC (Reseñado)/PS4/Nintendo Switch/Xbox One
Desarrollador: 3D Clouds
Publishers: Team17
Lanzamiento: Mayo 25/2021
Género: En el mar la vida es más sabrosa

Publicado por Team 17 y desarrollado por 3DClouds, King of Seas es un RPG de acción-aventura y exploración en un sandbox de islas generado de manera procedural.

La historia del juego se ha contado millones de veces. Somos el príncipe o princesa de un reino marítimo y estamos tomando nuestros primeros pasos comandando navíos reales.

Desafortunadamente, un par de personas poderosas conspiran contra el rey y contra nosotros. El rey resulta asesinado y una emboscada traicionera resulta en nuestro naufragio. Por fortuna, un grupo de piratas rebeldes nos rescata y prometen ayudarnos a desentrenar la conspiración que ha desestabilizado el reino isleño.

Aquí empezamos nuestra vida como piratas, yendo de puerto en puerto buscando botín y fortaleciéndonos para recuperar el trono que nos han negado.

El juego, desafortunadamente, tiene un tutorial bien prolongado y nos demoramos bastante en aprender todo lo que podemos hacer. Y no que no haya bastante que explicar, pero las primeras misiones del tutorial nos limitan bastante y tampoco explican muy bien lo que debemos hacer, dejándonos muchas veces a la deriva.

Los controles son simples, pero me tomó algo de tiempo acostumbrarme a su funcionamiento. La velocidad la controlamos con cuántas de nuestras 3 velas desplegamos y la dirección del viento.

Reducir la velocidad es clave para poder virar con más velocidad, que es esencial en el combate.

Como otros RPG, tiene dos sistemas de progreso: niveles y equipamiento. Muchas de las actividades que realizamos en altamar, desde encontrar naufragios, tesoros escondidos y vencer en el combate nos da experiencia.

Cada que subimos de nivel podemos invertir puntos en 3 árboles de habilidades, cada uno enfocado en: navegación, estadísticas del barco y magia. En simultaneo, podemos comprar toda suerte de mejoras para nuestros barcos, desde cañones y velas, hasta tripulación mejor entrenada.

El combate, inicialmente, depende de nuestros cañones a babor (izquierda) y estribor (derecha). Al usarlos, tienen un conteo antes de recargar y estar atento de este y el de los enemigos es clave.

El posicionamiento, la distancia y el tiempo también son fundamentales para tener éxito. Me tomó un par de intentos cogerle el tiro a ganar en las batallas, especialmente porque el juego no explica muy bien que podemos hacer 3 tipos de daño: a las velas, al casco del barco o a la tripulación, cada una con su barrita de vida.

También se demora un poco en darnos habilidades especiales que rápidamente se vuelve la forma más eficiente de hacer daño a otros (o escapar del combate).

Para hundir a nuestros contrincantes tenemos que acabar con la vida del casco, pero reducir la salud de las velas nos ayuda disminuyendo su velocidad y creo que eliminar la tripulación reduce el daño que nos pueden generar.

La ventaja de las habilidades, además de que hacen más daño que nuestros cañones regulares, es que tienen mucho más rango y muchas no requiere que apuntemos. Estas además tienen efectos secundarios como daño en el tiempo, ralentizar los barcos, bloquear habilidades, etc. Son la porción más RPG del combate.

Otro pedazo frustrante, pero interesante, del combate es perder. Si perdemos, perdemos las mejoras que hayamos comprado recientemente y estás quedan como botín en el lugar que morimos.

Podemos recuperarlas, pero si morimos de nuevo en tránsito perdemos nuestra inversión. Me tomó un par de veces entender que eso es lo que estaba pasando, porque la verdad el juego no nos dice que la muerte funciona de esa manera.

O si me dijo, no le preste atención.

En general, el combate funciona, pero es una de las porciones del juego que menos me interesó. Además, después de la mitad de la aventura podemos empezar a conquistar puertos y atacar enemigos estáticos es aburridísimo, sin contar que las habilidades parecen no afectar las fortalezas y atalayas de los puertos. Lo mío es el comercio en altamar.

Francamente, nunca pensé que ser un pirata sería tan parecido a la especulación mercantil. Aunque claro que andamos por ahí buscando qué barcos hundir para hacernos con sus tesoros, la verdad disfruté más ir de puerto en puerto comprando barato y zarpando a islas vecinas a vender caro.

Para esto es fundamental visitar en cada puerto las tabernas y enterarse de los rumores. Algunas veces nos indican dónde hay un tesoro escondido o un contrincante legendario, pero la mayoría de las veces nos enteramos de la economía de ultramar.

Qué puerto produce más huevos de pelícano, dónde hay escases de madera, dónde puedo conseguir kits de reparación a mejor precio, etc.

Es una economía sencilla, con pocos bienes, pero me mantuvo enganchado mi espíritu emprendedor.

Sin embargo, el juego principalmente es un sandbox de exploración. El mapa se genera de manera procedural cada vez que iniciamos una nueva partida y mucho de nuestro tiempo lo pasaremos buscando islas y rutas de comercio en un mapa vacío.

El juego se demora en explicar esto, pero la exploración sola no llena nuestro mapa: tenemos que comprarle a un cartógrafo por porciones cada mini región. En teoría es una buena idea, pero al inicio es bastante costoso y desorienta muchísimo estar navegando sobre un mapa vacío. Incluso es desconcertante porque así visitemos docenas de puertos, volver a ellos es un ejercicio de adivinanzas.

Esto es una piedra en el zapato cuando por alguna razón (no de misiones) estamos buscando algún puerto en particular. Es imposible saber dónde está si no tenemos buena memoria o la suerte de haber encontrado al cartógrafo de esa zona en nuestra primera visita.

Aunque igual de posible es que nunca hayamos visitado ese puerto y ni sepamos en qué dirección cardinal se encuentre en relación a nosotros.

También es frustrante con la mecánica de conquistar puertos que nos avisen que están atacando tal o cual puerto y no sepamos dónde está porque no tenemos ese mapa.

King of Seas es un RPG y sandbox divertido que tiene unos problemas en su interfaz y en la manera como nos dice qué hacer y qué está pasando. Sin embargo, una vez superamos el mareo inicial de estar a la deriva, es una aventura de exploración y acción bien competente y me mantuvo enganchado.

Lástima que se tome tanto tiempo en arrancar.

Reseña hecha con una copia de King of Seas para PC provista por Team17.

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