Plataformas: PC (Reseñado)/Nintendo Switch
Desarrollador: Turtleblaze
Publishers: The Arcade Crew
Lanzamiento: Febrero 6/2020
Género: Metroidvanias violentos

Títulos como Gato Roboto y The Messenger, tienen en común la forma en cómo se apropian de los elementos de un ‘metroidvania’ para contar una historia. Mientras en el primero la intención es puramente ‘cómica’ con un desafío justo, el segundo busca homenajear la era de los 16 y 32 bits con todos los “juguetes”, incluso si eso significa incrementar progresivamente su dificultad.

En el caso de Kunai, un título desarrollado por TurtleBlaze para PC (reseñado) y Nintendo Switch, su apariencia puede ser engañosa, ya que, si bien parece ser un juego sencillo y carismático (que lo es), la verdad es que es mucho más complejo en sus mecánicas y dificultad.

Aquí controlamos a Tabby, una tableta que “despierta” con la misión de explorar un mundo desolado en el que la humanidad está al borde de la extinción por el ataque de una AI tremendamente hostil. Es algo así como “Nier meets Terminator”, solo que en un mundo en el que los enemigos son unidades robóticas que operan con Windows 95 (creo) y no son austriacos.

Argumentalmente no es un título tan profundo como The Messenger o tan tierno como Gato Roboto, pero al igual que estos dos, desborda puro carisma. Desde su particular protagonista al que le podemos verle expresiones “faciales” según lo que haga, a los curiosos diálogos que tenemos con los habitantes de este mundo que parece estar bajo el yugo de una tecnología ‘retro’ tan eficaz como para poner en jaque a la humanidad entera.

Poco a poco vamos descubriendo qué fue lo que sucedió en este planeta y por qué Tabby es TAN especial, pero lo realmente interesante con Kunai es su jugabilidad.

Como todo buen metroidvania, nuestra aventura comienza en un punto desde el cual empezamos a explorar un vasto mapa en el que no solo hay que derrotar enemigos para avanzar, sino también encontrar cierto tipo de mejoras para poder superar los obstáculos que poco a poco se hacen más recurrentes y desafiantes, además del backtracking obligado a las zonas bloqueadas que requieran algún equipo especifico.

A nuestra disposición tendremos una Katana, que sirve como arma principal, dos Kunai, que sirven como herramienta de desplazamiento tipo el lanza-redes de Spider-Man, Shurikens eléctricos y dos sub-ametralladoras, que, si mi adicción a Apex no me falla, son similares a la Prowler (o P90 en la vida real).

Cada arma/herramienta tiene su uso, obviamente. Los Shurikens se pueden usar para atacar, pero principalmente sirven para activar puertas cerradas y, por ejemplo, las sub-ametralladoras también sirven para “levitar” si llegamos a necesitar algo de altura para realizar un salto. Simplemente se apuntan hacia abajo y listo.

A su vez, cada uno de estos elementos se puede mejorar con los créditos que sueltan los enemigos al ser derrotados, el problema, es que para acceder al menú de mejoras es necesario estar cerca de un módem (literalmente) que está ubicado en alguna parte de la zona que estemos explorando. No son difíciles de encontrar, ya que visualmente tendremos un icono que nos indica la cercanía de la señal que emite, pero si estamos en apuros o lejos de uno, si llega a ser molesto el tener que recorrer toda un área hasta encontrarlo.

En general, el mundo de Kunai no es TAN enredado como parece inicialmente, pero molesta en gran manera que el mapa es una “mejora” a la que solo se puede acceder después de PERDERSE por un tiempo en una zona. Es decir, no es obligatorio perderse, pero cuando no es claro a dónde ir, es fácil desubicarse mientras uno busca al cartógrafo. Una vez superada esta “barrera” … el ubicarse no será un problema sino el desplazamiento.

Como tal, no hay problemas con el cómo. Mecánicamente tenemos que saltar, usar los Kunai para propulsarnos de un lado a otro y demás, pero entre más avancemos, más obstáculos empiezan a salir. De hecho, me atrevería a decir que las primeras horas son un tutorial con el cual se nos enseña qué hace cada herramienta, para luego incrementar la dificultad y poner a prueba lo que aprendimos.

Si empezamos el juego explorando un pasillo con uno o dos enemigos, ahora hay uno o dos enemigos con un hechicero kamikaze que va de un lado a otro mientras una banda mueve el piso en sentido opuesto a donde caminamos y hay sierras eléctricas. En ese sentido, puede ser frustrante estrellarse con un incremento de dificultad TAN brusco, pero a la vez el juego no exige nada que no haya enseñado. Simplemente tenemos que adaptarnos a cada situación nueva.

Esto último también se aplica a los combates con los jefes finales. En principio, cada uno es sencillo a su forma y solo requieren el uso de un arma específica como los Shuriken o la Sub-Ametralladora, pero de ahí en adelante se exige no solo adaptabilidad, sino también velocidad, y es que cada enfrentamiento es más desafiante que el anterior.

Aun así, Kunai es una experiencia grata de comienzo a fin. No solo por lo gratificante que es superar cada zona, sino por el carisma que desprenden sus personajes. Tabby puede ser un protagonista silencioso, pero verlo poner cara de ‘Super Sayayín’ a punto de estallar mientras usa un gorro tipo Gandalf no tiene precio.

Puede ser difícil acostumbrarse a los comandos del teclado en PC, especialmente si son plebeyos que juegan en un PS4 como yo, pero una gran alterativa es conectar un control vía USB. El Dualshock 4 facilitó MUCHOS de los problemas que tenía con respecto al desplazamiento y los tiempos de respuesta, así que no dudo que, por lo tanto, en Switch sea ideal para llevarlo en modo portátil.

Kunai es un título carismático y divertido que rápidamente se vuelve desafiante. Toma sus primeros niveles como una introducción y poco a poco empieza a ‘pisar el acelerador’, presentando no solo enemigos más retadores, sino fases de exploración que requieren de mucha atención. Puede sonar injusto, pero en general es un juego que no exige nada que no haya enseñado, así que lo importante, antes que hacer una rabieta, es calmarse y pensar.

Reseña hecha con una copia de KUNAI para PC provista por The Arcade Crew.