Minecraft Dungeons

Minecraft Dungeons

Plataformas: PC (Reseñado)/PS4/Nintendo Switch/Xbox One
Desarrollador: Mojang
Publishers: Xbox Game Studios
Lanzamiento: Mayo 8/2020
Género: Roguelite Diluido

Los ARPGs con elementos de rogue-like son extremadamente populares hoy en día, especialmente en el mercado indie. A mí biblioteca empezaron a aparecer después de The Binding of Isaac (2011), pero desde entonces creo que he jugado dos docenas de juegos que exploran la fórmula de mazmorreo procedural con elementos ARPG y Rogue. Hoy en día, se ha suavizado la porción rogue-like, castigando menos a los jugadores cuando mueren en lo que algunas veces se denomina rogue-lite.

Es un género que ha ganado adeptos y fácil uno de mis favoritos en tiempos recientes.

Por ello no me pareció descabellado el anuncio de Microsoft de Minecraft Dungeons: un rogué-lite de mazmorras procedurales en el familiar universo de cubitos. Isométrico. Una vez más estaban intentando montarse a una tendencia popular (como cuando lanzaron Story Mode) y llevar la IP de Minecraft a nuevos públicos. Y pues aprovechar que están sentados sobre una de las propiedades intelectuales más populares de todos los tiempos. Puede que ya no haya tantos let’s play de Minecraft como antes, pero sigue siendo un fenómeno.

Minecraft Dungeons es un ARPG isométrico ordinario: va de recorrer niveles matando criaturas para conseguir ítems con mejoras o habilidades especiales. La historia trata un exiliado (villager) que encuentra un cubo maléfico que le da poderes especiales y ahora amenaza con destruir o aterrorizar el mundo de Minecraft. Es nuestra misión remover su influencia de varios lugares y, finalmente, asaltar su fortaleza para deshacernos de él (ojalá en compañía de un par de amigos).

Es una historia simple, sin bombos ni trompetas, que apenas da un contexto para que hagamos lo que estamos haciendo. La narración de voz es de buena calidad, aunque tal vez más dramática de lo necesario, y hace lo suyo para introducirnos distintos ambientes y algunos enemigos. Es un buen intento por construir unos hilos en un universo que normalmente carece de líneas narrativas claras y trata más de la agencia de los jugadores. Sin duda, agregarle un poco de contexto al universo es un acierto, por sencillo o insípido que pueda resultar en algunos momentos. Es un marco y le da un poco más de vida a la reproducción fiel de todos los cubos que ya nos son más que familiares.

El juego entonces nos presenta con un mapa y distintos lugares a donde poder ir. Es un poco arcade y tenemos solo 3 vidas en cada escenario – cosa que es realmente tensa cuando se está jugando un escenario por encima de nuestro nivel–. Cada uno tiene enemigos y recompensas diferentes, y antes de aventurarnos podemos ajustar la dificultad. Entre más difícil, más vida tienen los enemigos y más daño hacen, pero más recompensas recibes. Entramos y comienza el bucle del juego: recorremos el nivel, matamos criaturas y recibimos monedas o ítems.

Todos terminan en un jefe en unos escenarios de combate con una pisca de puzle.

Tenemos dos recursos principales: nuestra vida y nuestras flechas. Gestionar nuestra vida va de que no nos peguen tanto y podemos recuperarla cada cierto tiempo con una poción que se recarga sola. Las flechas las recuperamos en cofres o como drops de los enemigos y depende de qué arma de rango estemos llevando cuántas podemos cargar. El combate va de pegar con melee, rodar para no morir y disparar un rato antes de volver a dar espadazos.

Los ítems que recibimos van de dos variedades: equipamento o artefactos. El equipamento es nuestra armadura (1 sola pieza), un arma principal (melee) y un arma de rango. Es una simplificación un poco extrema del sistema de combate de Minecraft, donde al menos tenemos armaduras de 4 piezas y podemos llevar rango y melee al tiempo en todo momento, además de un escudo. Cada una de nuestras 3 piezas de equipamento tiene estadísticas particulares, pero también puede tener espacios para encantamientos (máximo 3).

Entre más rara la pieza, más encantamientos puede tener, pero no los elegimos nosotros, sino que vienen asignados aleatoriamente cuando se genera la pieza en el mundo. Cuando subimos de nivel recibimos (similar a Minecraft) puntos para invertir en los encantamientos de nuestro equipamento. Y como vamos cambiando de armas y armadura todo el tiempo, basta con destruir lo que ya no vamos a usar para recuperar los puntos.

Qué llevamos puesto en términos de armadura y arma define nuestro nivel y es según este que podemos ajustar la dificultad del juego.

Además de nuestro equipamento también recibimos artefactos. Los artefactos son los ítems con efectos mágicos o poderes especiales del juego y su potencia también depende de la rareza. Podemos cargar 3 artefactos a la vez y estos nos dan desde mayor velocidad de movimiento y ataque por un tiempo, hasta mascotas, tótems de curación, disparar rayos, etc. Son habilidades especiales contenidas en ítems y cada nivel da diferentes.

Las monedas que conseguimos las podemos utilizar para comprar cajas de ítems aleatorios en nuestro campamento.

Como otros ARPG de este tipo, la idea del juego es completarlo varias veces y repetir las misiones en dificultades más altas para conseguir mejores ítems. Pero, aunque la promesa de un gran juego está ahí, Minecraft Dungeons francamente se queda corto muy rápido.

Tiene un sistema de ARPG extremadamente simplificado que solo en la superficie funciona, pero carece de variedad y profundidad. La diversidad de encantamientos y equipamento es extrañamente pequeña e ir destruyéndolo todo para recuperar los puntos de encantamiento no permite ni una iota de especialización en roles cuando se juega en grupos. Incluso desincentiva la experimentación porque el balanceo de los ítems es muy extraño: hay un par de armas que son excepcionalmente poderosas, especialmente las que son rápidas.

Somos el tipo de aventurero que nos dicte la suerte de los niveles que recorremos. Además, las cajas que compramos con ítems aleatorios suelen ser un desperdicio de dinero y tampoco tenemos en qué más gastarlo. Es mejor conseguir equipamento o encantamientos en algún nivel, aunque los drops no son tan abundantes. Extrañamente los jefes –que no están nada mal– no siempre dejan un ítem después de derrotarlos. También es el caso con los enemigos especiales del juego. Es raro no cumplir al menos esa mínima expectativa de recompensa.

Las mazmorras o niveles estarían bien si no fuera por largos estrechos donde no hay absolutamente nada y un montón de corredores que no llevan a ningún lado. Encima, el juego es extrañamente lento para hacer parte de un género que va un poco de andar acabando con enemigos rápido, en hordas. Se siente torpe jugarlo y muy rápido se agota la variedad de enemigos.  Incluso el último nivel, después de la dramática narración introductoria, palidece en comparación a varios ambientes anteriores y tiene tan poca variedad de enemigos que pensé que era una suerte de bug.

Soy consciente de que yo no soy el público objetivo de este juego, pero siento que Mojang ha subestimado muchísimo a su audiencia y ha optado por desarrollar no un ARPG casual, pero un ARPG para dummies. Es un juego casual que está ad-portas de ser fenomenal, y lo digo sinceramente.

Por eso me extraña muchísimo que una compañía con los recursos de Mojang haya desarrollado una experiencia blanda sobre los hombros de Minecraft. Todavía más sorprendente es que no hayan intentado tejer ni una pisca del espíritu de creatividad del juego original en este spin-off. Es decepcionante.

Sin embargo, Minecraft Dungeons no es un mal juego. Pese a lo simple, esquelético de sus sistemas y falta de encanto, me divertí especialmente jugando en compañía de otros. Sencillo de aprender, fácil de jugar y con una estética que no sé si cuenta (para mí) como nostálgica.

De todos modos, hay mejores juegos en este género y si lo que estás buscando es un ARPG para público más chico recomiendo Cat Quest II.

Y si lo tuyo son los ARPG recomiendo Children of Morta, Enter the Gungeon o Wizards of Legend. Y aunque estén en Early Access: Hades y Curse of the Dead Gods. Todos excelentes en mi ojos.

Reseña hecha con una copia de Minecraft Dungeons para PC provista por Xbox Colombia