Panzer Dragoon: Remake

Panzer Dragoon: Remake

Plataformas: Nintendo Switch (Reseñado)
Desarrollador: MegaPixel Studio
Publishers: Forever Entertainment
Lanzamiento: Marzo 26/2020
Género: Esos Remakes… que no alegran la vida

Uno de los clásicos de la Sega Saturn fue Panzer Dragoon (1995), un título corto pero contundente que sería la base de una saga que crecería con el tiempo y se volvería una franquicia de culto dentro del sistema tanto en el género del shooter sobre rieles como en el RPG. Su última entrega, Panzer Dragoon: Orta, llegó de forma exclusiva a la Xbox original en el año 2002, por lo que fue toda una sorpresa que en 2018 se anunciara el regreso de esta IP como parte del line-up de Nintendo Switch.

Si bien falta por confirmar la fecha de lanzamiento del remake de Panzer Dragoon II: Zwei, Panzer Dragoon: Remake ya está disponible en Nintendo Switch, aunque este mismo año llegará también a Steam y Google Stadia.

Siendo un remake de un título de 1995, hay un gran cambio a nivel visual, contando con un nuevo apartado gráfico que no solo está en alta definición, sino que también reimagina escenas del juego original sin alterar su trama. La banda sonora también ha sido actualizada y desde el menú se puede seleccionar entre el esquema de control clásico y uno actualizado.

Fuera de lo anterior, Panzer Draggon: Remake no cambia su fórmula, por lo que sigue siendo un shooter sobre rieles en el que tenemos que superar siete niveles de no muy extensa duración para llegar al final y en el que se aplica un clásico sistema de créditos – o vidas – que podemos usar para continuar en caso que seamos derrotados.

En sí, este es un título puramente arcade cuya principal atracción es la jugabilidad y el reto que hay detrás de cada nivel, ya que realmente no hay un esfuerzo por contar una historia pese a que si tiene un universo establecido. Particularmente, en este título tomamos control de Keil Fluge, un cazador/chatarrero muy a lo Rey Skywalker –que dolor escribir ese apellido– que presencia una batalla entre dos jinetes y sus dragones, uno negro y uno azul.

El jinete del azul muere y muy en la forma sobre como Hal Jordan obtiene sus poderes de Linterna Verde, Keil “hereda” la misión de llevar al dragón azul a una torre especial para prevenir que el jinete del dragón negro, y su armada, obtengan un poder descomunal de destrucción.

En términos de jugabilidad, sea que escojamos entre el esquema clásico o el actual, tendremos pocos comandos a nuestra disposición, siendo estos el disparo rápido, el disparo cargado (que se fija varios objetivos), el poder acelerar o reducir la velocidad y manejar la cámara en 360 grados para poder disparar en cualquier dirección.

Esto es más que suficiente para hacer frente a los siete niveles disponibles en los que tenemos que enfrentar unidades enemigas pequeñas y grandes que pueden atacar por cualquier flanco, por lo que es primordial adaptarse al sistema de cámara para tener el ángulo necesario para atacar.

Obviamente, cada nivel cuenta con su propio jefe y lo interesante sobre cada uno de ellos es la forma en que debemos lidiar con su forma de ataque. En general siempre cambiarán de ángulo y tendrán ataques sorpresa, lo que los hace oponentes desafiantes que rompen con la monotonía de los niveles, que, pese al cambio de ambientación, se resumen a lo mismo: disparar y aguantar.

Si bien Panzer Dragoon en un clásico de la Sega Saturn –con un legado muy importante – este remake no ofrece nada nuevo. El trabajo en términos de apartado visual y desempeño es impecable, al igual que en su banda sonora, pero como tal, el contenido del juego es más escaso y durabilidad depende enteramente de rejugar los niveles en otras dificultades.

Quizá, de haber llegado en bundle con Panzer Dragoon II: Zwei habría sido un paquete más atractivo que el actual, especialmente porque su duración ronda sobre los 50 a 60 minutos (al menos en dificultad media).

Reseña hecha con una copia de Panzer Dragoon: Remake para Nintendo Switch provista por Nintendo Latinoamérica.