Raji: An Ancient Epic

Raji: An Ancient Epic trae la cultura India a los videojuegos que a pesar de tener algunas mecanicas que se repiten con el tiempo.

Plataformas: Nintendo Switch (Reseñado)/PC
Desarrollador: Nodding Heads Games
Publishers: Super!
Lanzamiento: Agosto 18/2020
Género: Enviados de los dioses

El ‘Indie World’ de Nintendo para finales de agosto dejó excelentes anuncios, entre esos un título desarrollado por Nodding Heads Games, un nuevo estudio radicado en Pune (India), que no solo está fuertemente influenciado por su cultura, sino con el que buscan hacerse conocer siendo este su primer proyecto multiplataforma.

Para ser el primer videojuego del estudio, Raji: An Ancient Epic es un título que se sostiene enteramente por su estética y lore, más no tanto por su jugabilidad, pero aun así es un gran acercamiento a esta cultura que normalmente no es protagonista en el medio.

Aquí seguimos la historia de dos hermanos que son artistas callejeros: Raji, la acróbata, y Golu, el titiritero. Su acto consiste en relatar una historia antigua que ha pasado de generación en generación sobre la eterna lucha entre dioses y demonios, sin saber que pronto ellos serían el centro de un nuevo conflicto entre el bien y el mal.

Los demonios son reales, y comandados por Mahabalasura, han desatado una guerra con la que esperan vengarse de los dioses eliminando por completo a la humanidad. Durante la primera ola, Golu es tomado como rehén, por lo que Raji decide seguir su rastro para rescatarlo, sin embargo, lo que es una travesía para recuperar a su hermano, termina siendo una lucha por el destino de la raza humana.

Resulta que Raji no está sola, sino que es la heroína seleccionada por los mismos dioses, encargada de portar sus armas sagradas para hacerle frente a Mahabalasura. Como es apenas una joven, cuenta con la sabiduría de Vishnú y Durga, que van guiando sus pasos hasta el momento de su batalla final, mientras al tiempo relatan sus proezas en un constante dialogo que da cuenta de su crecimiento como la guerrera elegida.

Es una premisa sencilla en la que se establece con rapidez cuál es la amenaza y la forma de detenerla, y en ese sentido, es un poco predecible, sin embargo, es interesante la forma en que es presentada ya que las secuencias animadas recrean los teatros de sombras denominados ‘wayang kulit purwa jawa’ del sudeste asiático en los que titiriteros, denominados como ‘dalang,’ recreaban temas de dos grandes epopeyas hindúes: el Mahabharata y el Ramayana.

Desafortunadamente, no todos los elementos a nivel narrativo son tan interesantes, y es que a lo largo del juego hay unos murales bellísimos que representan una pequeña porción de los dioses para la cultura hindú, que por muy impresionantes que sean, son un recurso expositivo tanto para el lore como para la historia en los que simplemente se relata quienes son. Inicialmente son interesantes por lo que cuentan, pero son tan frecuentes que cortan el ritmo del juego al ser una simple narración.

Por el frente de la jugabilidad, Raji: An Ancient Epic tiene un aire a Prince of Persia –en el buen sentido de la palabra- tanto en términos de exploración como de combate. Básicamente, para avanzar tenemos que saltar por plataformas, resolver pequeños puzles no muy complejos y enfrentar pequeñas olas de enemigos por cada “nivel”.

El sistema de combate es bastante interesante porque fuera de los ataques básicos y potentes, se pueden usar elementos del entorno para hacer frente a los enemigos. Podemos usar columnas para hacer ataques giratorios, correr por las paredes de forma horizontal para esquivar y rematar, o correr verticalmente y saltar para hacer ataques que afectan una zona. Esto, sumado a las diversas armas que puede manejar Raji –lanza, arco, espada y escudo, y una especie de boomerang-, hacen que el combate se sienta en principio muy robusto.

Lo malo, es que no hay una amplia variedad de enemigos y sumado a eso, sus patrones de ataque a veces consisten más en spamear ataques y spamear ataques en manada, lo que hace que un simple descuido se pague con la muerte. Por fortuna, no hay restricción alguna por morir y los checkpoints son tan frecuentes que no se pierde mucho tiempo.

También hay un sistema de mejoras para las armas que podemos usar con Raji, escogiendo un elemento para las tres. Este puede ser eléctrico, de fuego o hielo, y a su vez, cada arma tiene un número de mejoras que podemos adquirir con unos puntos especiales que se otorgan por explorar bien los escenarios. Estas permiten inmovilizar enemigos, causar más daño de área e incluso tener un bono de daño elemental según el arma.

Sumado a lo anterior, hay que mencionar que, aunque la musicalización tiene un papel importante –más que todo en las secuencias cinemáticas- dentro del juego esta se siente repetitiva, y es que a lo largo de la campaña las mismas melodías se repiten una y otra vez sin cesar, por lo que llegado un momento esta pierde el encanto, especialmente en el combate.

Fuera de lo anterior, Raji: An Ancient Epic es un juego competente, por muy prepotente que suene. Gráficamente es modesto, y brilla más que todo en momentos clave para la campaña o las ya descritas escenas cinemáticas. Tampoco es un juego extenso, y puede llegar entre unas 7 a 12 horas según como se aborde, ya que hay bastantes puntos de mejora ocultos a simple vista que pueden desviarnos un par de minutos.

Raji: An Ancient Epic es un buen primer juego para Nodding Heads Games. Es difícil hacer una crítica sin saber el entorno de desarrollo y las dificultades que pasó el equipo, pero en general es un buen juego. Con sus fallas, pero bueno, y si la idea del estudio es seguir adelante con títulos que exploren su cultura, este es un buen inicio.

Reseña hecha con una copia de Raji: An Ancient Epic para Nintendo Switch provista por Super!.

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