Star Wars Episode I: Racer

Star Wars Episode I: Racer

Plataformas: Nintendo Switch (Reseñado)/PS4
Desarrollador: Aspyr Media
Publishers: Aspyr Media
Lanzamiento: Junio 23/2020
Género: Remasters llenos de diversión

Siempre que pienso en Episode I: Racer recuerdo inmediatamente su versión de arcade, una recreativa gigante con la apariencia del pod de Anakin visto en la película. Esta tenía dos manijas –una para cada mano- con las que se controlaba la dirección y aceleración, así como un botón central que se usaba como turbo ya dentro de la carrera.

No era fácil, pero sí muy divertido y se diferenciaba de otros juegos de carreras con un sistema de manejo tradicional con timón y pedales como Cruis’n World, Daytona o 18Wheeler, y que de ser capaces –o tener mucho dinero-, nos llevaba por una amplia variedad de escenarios inspirados en las carreras The Phantom Menace.

Por su parte, la versión de Nintendo 64 aunque la recuerdo perfectamente, no me trae buenos recuerdos, más que todo por lo incómodo e impreciso que eran los controles a la hora de conducir un pod, y lo confuso que son algunos de sus escenarios.

Lo bueno, es que Star Wars Episode I: Racer tuvo un relanzamiento reciente en PlayStation 4 y Nintendo Switch –versión reseñada-, con la cual se solucionan algunos de los problemas mecánicos del juego, pero que desafortunadamente depende enteramente de la nostalgia para ser ‘atractivo’.

Esta versión remasterizada de Star Wars Episode I: Racer es eso, una versión actualizada del juego originalmente lanzado en Nintendo 64 con todo lo que implica: mejoras gráficas, mecánicas y de sonido, así como desempeño.

Así pues, a nivel visual no hay un cambio radical y se sigue viendo como un juego de Nintendo 64 pero en HD. Esto no es malo en sí mismo, ya que no estamos hablando de un remake a lo Panzer Dragoon y realmente se beneficia en elementos puntuales. Por ejemplo: los pods se ven muy bien y la sensación de velocidad está muy bien lograda. La mayoría de los escenarios también se ven mejor, pero no es algo que aplique en todos, ya que los más oscuros siguen siendo una pesadilla a la vista.

Siendo que vamos a estar detrás del “volante” la mayor parte del tiempo, no importa lo demás, sin embargo, a las animaciones y modelados de los personajes le pesan sus años.

En términos de jugabilidad, Star Wars Episode I: Racer es una maravilla –a su forma-. Al igual que en el juego original, tendremos una decente cantidad de pilotos –con su respectivo pod- para superar tres ligas en dificultad ascendente. El objetivo es simple: quedar de primero, pero aquí entra un sistema de “personalización” bastante interesante que honestamente no recordaba.

Ganar cada carrera otorga créditos, los cuales son necesarios para mejorar nuestro pod antes de cada carrera. De esta forma, podemos potenciar el desempeño en aspectos como la velocidad, aceleración frenado, turbo o reparación –porque por supuesto vamos a chocar-, sin embargo, es importante administrar muy bien el dinero para aprovechar dichas mejoras y no desperdiciar el dinero.

De hecho, es muy importante prestar atención a las mejoras del pod ya que los oponentes se caracterizan por ser MUY persistentes y tan solo un error puede costarnos la victoria. Esto aplica especialmente para esos escenarios en los que hay corredores muy estrechos o múltiples objetivos con los que podamos chocar.

Por fortuna, el sistema de controles es muy cómodo y preciso, lo que hace que conducir no sea un dolor de cabeza, así que estaremos preocupados por lo que sucede DENTRO de la carrera y no por si estamos aplicando la suficiente presión en el stick del control. Aun así, y pese a esta gran mejora, conducir solo es posible cuando se puede ver y hay un par de escenarios que son demasiado oscuros como para poder visualizar la ruta, lo que obligará un par de reintentos antes de obtener una victoria – o un vergonzoso bronce-.

Otro aspecto que hace de este juego un deleite, es su desempeño y la verdad, sería el colmo si no lo fuera. Tanto en modo dock como en portátil, Star Wars Episode I: Racer no tiene bajones en su tasa de FPS, lo cual no solo potencia la sensación de velocidad, sino que también hace posible tomar mejores decisiones dentro de la carrera sin llegar a sentirnos torpes.

Aun así, Star Wars Episode I: Racer es un paquete pequeño y no trae consigo una motivación extra más allá que la nostalgia, ya que el contenido del mismo es idéntico al del juego original, por lo que tendremos acceso a tres ligas –aficionado, semiprofesional y galáctico-, así como un modo entrenamiento, contrarreloj y multijugador local entre 2 personas. Afortunadamente, el costo no es elevado, por lo que es una adquisición razonable.

Star Wars Episode I: Racer es un título que, aunque depende de la nostalgia para despertar interés, trae consigo una serie de mejoras visuales y mecánicas que hacen que sea una experiencia placentera –pues… hasta donde es posible-, y es gracias a que esta versión puede transmitir la sensación de velocidad y el peligro de una carrera de pods, sin embargo, más allá de la variedad de vehículos o personajes, es un juego que se queda corto en contenido.

Reseña hecha con una copia de Star Wars Episode I: Racer para Nintendo Switch provista por Aspyr Media