Super Cane Magic Zero

A pesar de una curva de dificultad bastante alta y un gameplay un poco repetitivo, Super Cane Magic Zero es un título interesante de Studio Evil.

Plataformas: PC/PS4 (Reseñado)/Nintendo Switch/Xbox One
Desarrollador: Studio Evil
Publishers: Studio Evil
Lanzamiento: Mayo 30/2019
Género: Dungeon Crawler Medieval

Gato Roboto nos llevó al espacio a tomar el papel de Kiki, una gatita muy adorable que debía emprender un viaje para salvar a su IDIOTA dueño, enmarcando una aventura llena de comedia, algunas referencias a odas espaciales y por supuesto, mucha acción. Super Cane Magic Zero hace algo similar, solo que esta vez cambiamos de género al dungeon-crawler y tenemos una ambientación de fantasía medieval.

Todo comienza, como siempre, con una catástrofe… solo que una no muy convencional. El Cake Wizard ha muerto y su deceso ha generado caos en su reino, especialmente porque su mascota, un perro mágico… ha desatado su poder causando todo tipo de desmanes que obligan el surgimiento de un héroe que sea capaz de restaurar la paz.

Ese héroe somos nosotros y desde el momento en que emprendemos la aventura podemos escoger nuestro rol bajo un sistema de “clases” bastante primitivo que determina nuestras habilidades especiales, sea para que estas sean de ataque, defensa o soporte.

En todo caso, nuestro “héroe” comienza su viaje formulando preguntas irreverentes y pasando por situaciones cómicas que desde el primer minuto establecen el tono de este título. Así pues, es evidente que, si bien Super Cane Magic Zero aspira a ser un RPG desafiante y entretenido, también busca parodiar al género y sus recursos narrativos/mecánicos más comunes a través de situaciones llenas de referencias o comentarios que rompen la cuarta pared.

Desafortunadamente, pese al tono cómico y lo cierto que pueden ser estas referencias/comentarios, no hay nada más que destacar a nivel narrativo. Ciertamente, este es otro de esos títulos cuyo eje no es precisamente la historia sino las situaciones que presenta y cómo las desarrolla… pero pasadas unas horas pierde su encanto al tornarse repetitivo.

Por el frente de la jugabilidad, este es un dungeon-crawler con elementos RPG. Podemos seleccionar un personaje entre varios disponibles con su propio árbol de habilidad en el cual según su “rol” podemos acceder a distintas habilidades, un componente que es bastante útil especialmente cuando se juega de forma cooperativa por la forma en que los héroes se pueden complementar. No es lo mismo un equipo conformado solamente por “DPS”, a uno en el que tenemos un hechicero, dos guerreros y un healer.

Como en cualquier RPG, los personajes ganan experiencia mediante el combate, la cual se puede invertir en habilidades pasivas o activas. Así mismo, el nivel determina los objetos que podemos usar, tales como armaduras y armas… solo que, de nuevo, no son del tipo convencional. Acá no existen cotas de malla, yelmos o espadas, sino cajas de cartón, conos de tránsito y reglas de plástico.

Aunque las mecánicas de combate son sencillas y fáciles de entender, el juego en sí tiene una dificultad bastante elevada por la forma en que están estructurados sus niveles. Constantemente tenemos que ir de un lugar a otro para solucionar un puzle o encontrar un objeto, a la par que tenemos que lidiar con cientos de enemigos y una que otra trampa mortal.

Las unidades enemigas son letales y no dudan en seguirnos por TODO el nivel. Es importante vencerlos en tandas manejables y no tratar de ‘rushear’ las distintas zonas, ya que la mayoría persistirán hasta acorralarnos.

Desafortunadamente… por muy atractivo que suene lo anterior, a veces el impulso de ‘rushear’ es inevitable por lo monótono que se torna el combate y las distintas zonas que componen el juego. Pese a que podemos equipar distintas armas con efectos elementales para vencer a los enemigos, estos se comportan de la misma forma… además, aunque de nivel a nivel hay un cambio notable en cuanto a ambientación, los objetivos por zona vienen a ser más o menos los mismos en los que también se repiten algunos “puzles”.

Pese a ello, sería injusto no nombrar a los jefes finales… que, aunque no son visualmente memorables, si representan un desafío más complejo por cómo se desarrollan sus batallas, todas centradas en una mecánica específica y no en la cantidad de minions.

Igualmente, su dirección de arte es bastante llamativa. Seguro no será del agrado de todo el mundo por su estilo simplificado (que personalmente me recuerda a Hora de Aventura en muchos aspectos), pero para la premisa del juego y su tono es bastante apropiada, además de pulida. Los sprites se mueven con fluidez y es un juego que en general da gusto ver… aunque desafortunadamente hay secciones en los que las pantallas de carga son demasiado lentas.

Super Cane Magic Zero es un juego con bastante personalidad, pero flaquea en su apartado de jugabilidad. Tanto el combate como la exploración se vuelve repetitiva con rapidez y en algunos casos puede llegar a frustrar por lo obtuso de sus puzles o zonas con ridículas condiciones de progreso que solo gastan tiempo. Pese a ello, si puede ser una experiencia agradable cuando se juega de forma cooperativa. No elimina sus falencias, pero al menos las disimula con un velo de desafío y sana competencia.

Reseña hecha con una copia de Super Cane Magic ZERO para PlayStation 4 provista por Studio Evil.

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