SuperMash

SuperMash es un conjunto de ideas interesantes, pero que después de un largo tiempo se sienten repetitivas debido a los lugares comunes que encuentra.

Plataformas: PS4 (Reseñado)/PC/Switch/Xbox One
Desarrollador: Digital Continue
Publishers: Digital Continue
Lanzamiento: Diciembre 9/2019 (PC/Switch) – Mayo 8/2020 (PS4)
Género: #AmoHacerFusiones

La era de los 16 y los 32 bits fue la cuna de muchos de los géneros que tenemos hoy en día. Clásicos como Super Mario, Contra, Castlevania, Double Dragon, Metroid, Final Fantasy, Zelda y los primero Metal Gear –los de MSX- se han grabado en la memoria colectiva tanto por sus logros técnicos, como por los recuerdos que evocan hoy día.

Con el tiempo, han sido muchos los títulos que han optado por “regresar en el tiempo” para recuperar esta estética retro –más que todo en la escena indie-  y bajo este principio se han visto excelentes juegos como The Messenger, Katana Zero, River City Girls y Huntdown –que recién salió en consolas y PC-.

A ellos se le suma SuperMash, un juego que hace homenaje a los grandes clásicos de los 16 y 32 bits, pero que llega con un twist: la posibilidad de “crear” un juego retro mezclando dos géneros.

Para hacerlo, tendremos a disposición una especie de Super Nintendo que tiene dos ranuras en las cuales debemos introducir dos cartuchos entre una selección de seis que están marcados con los géneros Plataformas, Aventura Acción, Shoot ‘em Up, Metroidvania, Sigilo y JRPG.

Una vez seleccionados, la consola mágica fusionará los géneros en un juego generado aleatoriamente basándose en sus principales características. Si escogemos Sigilo-Plataformas, el resultado será un mapa 2D con profundidad tipo Metal Gear con un personaje tipo Mario, con el que debemos cumplir una misión concreta en un tiempo límite.

En principio, cada mezcla sorprende por la forma en que se apropia de los elementos característicos de los géneros mezclados, sin embargo, el problema es que rápidamente se vuelven repetitivos. Todos los juegos de Acción Aventura tendrán un personaje similar a Link con una ambientación de fantasía y enemigos sospechosamente similares a los primeros The Legend of Zelda.

Evidentemente, esta regla se aplica para todos los géneros y lo que representan, por lo que es fácil hacer una tabla de equivalencias de la siguiente forma: Plataformas = Super Mario, Metroidvania = Castlevania, Shoot ‘em Up = Aero Fighters, Sigilo = Metal Gear y JRPG = Final Fantasy.

Desafortunadamente, esto hace que con el tiempo las mezclas se sientan repetitivas porque, al fin y al cabo, no hay una interpretación de las mecánicas o la ambientación, sino solo una mezcla de características. Esto puede resultar frustrante y, de hecho, SuperMash lo aclara al principio con un gran ‘disclaimer’ en el que se comenta que, dado el sistema automatizado de mezcla de géneros, el resultado puede ser más o menos difícil, o ya de plano desbalanceado –que en mi caso no sucedió-.

A la hora de hacer las mezclas se pueden determinar ciertos parámetros como la dificultad o el tiempo –de 5 a 10 minutos-, pero también podemos asignar ‘Glitches’, que básicamente son cartas de “programación” que sirven para cambiar elementos dentro de las creaciones. Estas vienen en forma de ventajas para el jugador o unidades enemigas para así tener un mayor control sobre el resultado que esperamos tener.

Desafortunadamente, estos glitches no cambian radicalmente las mecánicas de juego así que, aunque hay un mayor nivel de “personalización”, al final el resultado se siente el mismo. Para ser un laboratorio de experimentación, SuperMash se siente muy limitado con las herramientas que dispone, no solo por lo superficial que se sienten las creaciones, sino porque dentro del marco de las mismas estas son solo minijuegos con un tiempo límite y objetivos repetitivos.

Tampoco ayuda que la Super Nintengo mágica no sea la protagonista de su propio juego, ya que SuperMash cuenta con un modo historia más bien innecesario que empieza como cualquier creepy-pasta –salvo por la parte creepy- en el que se nos cuenta como el protagonista, un joven-adulto llamado Tomo, recibe esta consola de una misteriosa anciana en una venta de garaje.

De ahí, la historia de Tomo se enlaza con la de Jume, su hermana, que tiene una tienda de videojuegos que está por cerrar y al parecer, la única forma de salvarla, es con las mezclas que provienen de la consola.

Más allá de esto no sucede y aunque podemos explorar el interior de la tienda, vamos a estar de aquí para allá hablando con personajes secundarios que piden mezclas específicas para avanzar en la historia. Lo malo, es que estas peticiones son también restrictivas y repetitivas. En cierto punto de la historia, hay 9 misiones consecutivas que piden superar 3 mezclas en fácil, 3 en normal y 3 en difícil, solo para luego repetir el ciclo con base en el tiempo y luego por género.

Sin lugar a dudas, el mayor problema que tiene SuperMash, es que como homenaje a los géneros que hicieron grande a la era de los 16 y 32 bits, se queda corto al tratar de simplificar al máximo las “formulas” de la época, lo que no solo se traduce en las mecánicas de juego, sino en la personalidad de su estilo visual y el diseño de banda sonora.

Igualmente, aunque la selección de géneros no está mal –y vienen más en camino-, si hacen falta otros clásicos como el Beat ‘em Up, que sin lugar a dudas fue insignia para le época.

SuperMash es un juego con una idea descabellada e interesante, pero falla en ser cautivadora. Aunque hay elementos sociales para compartir y acceder a creaciones de la comunidad bajo la premisa de “posibilidades infinitas”, la mayoría de mezclas se sienten repetitivas y poco interesantes. Aun así, el potencial existe y sería interesante ver qué tipo de soporte darán al juego en el futuro.

Reseña hecha con una copia de SuperMash para PS4 provista por Digital Continue

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