Watch Dogs 2 – Retrospectiva

Nos fuimos a San Francisco en Watch Dogs 2, con un personaje mucho más carismático además de una ciudad más viva comparado al 1er título.

Una tradición que se ha mantenido vigente dentro de Ubisoft es que, si al primer intento no lo logran, lo logran en el segundo. Sucedió con Assassin’s Creed –del primero al segundo-, luego con Watch Dogs y luego nuevamente con Assassin’s Creed –del Unity a Syndicate-.

Cada uno de estos títulos tenía un potencial latente que no fue explotado sino hasta su secuela, y en este caso en particular, Watch Dogs 2 desde su primer tráiler dio a entender que, si bien sucedía dentro del mismo universo, este tomaría un rumbo distinto en el que no solo habría un tono menos ‘edgelord69’ en su narrativa, sino grandes cambios a nivel de mecánicas.

Con un protagonista afroamericano, una nueva ciudad –San Francisco- y el regreso de DedSec, esta secuela prometió brindar la experiencia que no se vio en el juego original, y aunque está lejos de ser perfecta, si fue un gran paso adelante.

Desafortunadamente, para entonces la reputación de Ubisoft afectó negativamente el lanzamiento de este título, tal como sucedió con Assassin’s Creed: Syndicate un año antes. Para cuando Watch Dogs 2 salió en consolas –en noviembre de 2016-, no solo había una amplia selección de grandes juegos en el mercado como Call of Duty: Infinite Warfare, Dishonored 2 y Final Fantasy XV, sino que no había realmente confianza en la marca.

Las ventas del juego no le llegaron ni a los talones de lo que vendió el Watch Dogs original en su primera semana, sin embargo, las críticas fueron mucho más agraciadas y con el tiempo se convirtió en un título con una base de fans bastante amplio.

Aquí veremos por qué.

SAN FRANCISCO VIVE

Una de las grandes novedades y mejoras de esta entrega se vio en cómo fue representada San Francisco. Es una ciudad “cálida” con bastante diversidad que refleja el nuevo tono despreocupado y juvenil de la entrega, además que también funciona como eje para el desarrollo de la trama al incluir el área de Silicon Valley, donde se encuentran las más importantes compañías de tecnología que tienen asociación al nuevo cTOS.

Esta nueva ciudad está construida para ser envolvente y eso se refleja en la forma que invita al jugador a desviarse para apreciarla. Elementos tan simples como tener una cámara en el celular conectado a redes sociales –que sirven para tomar fotos y ganas seguidores- hace que caminar por San Francisco sea una gran alternativa a usar un vehículo todo el tiempo.

Lo anterior no es gratuito, ya que fuera de las misiones secundarias y actividades que recompensan al jugador con puntos de mejora o atuendos, San Francisco también está hecho para “optimizar” el tiempo del jugador, por lo que recorrerlo con minucia desbloquea puntos de fast-travel que sirven para moverse entre distritos de forma más ágil, que de hecho son muy útiles en el progreso de la campaña cuando se requiere ir de extremo a extremo de la ciudad.

Además, gracias al soporte tan robusto de Ubisoft, San Francisco está lleno de actividades aleatorias –muy en la línea del GTA V- y diversos modos de juego online cooperativos y competitivos que al día de hoy se mantienen vigentes. Es una ciudad que siempre tiene algo que ofrecer a la vuelta de la esquina, desde los clásicos «outpost» de enemigos, algún evento dinamico -como atracar un carro de valores-, o la simple posibilidad de acariciar un perro.

MARCUS Y LA RESISTENCIA

Ya es común burlarse de Ubisoft cuando tratan de justificar que sus más importantes títulos son apolíticos, pero que Watch Dogs 2 esté protagonizado por un joven afroamericano que fue culpado injustamente de un crimen que no cometió por simple sospecha, es muy diciente.

Marcus representa las condiciones de la comunidad afro en Estados Unidos, siendo un joven proveniente de una familia con bajos recursos con cero oportunidades y mucho estigma. Ser brillante le ayudó hasta ser acusado por la HDC, un programa de prevención contra el crimen muy a lo Minority Report, ya que una cosa es ser negro… y otra ser negro y criminal.

Este evento lo llevó a atacar el sistema bajo el apodo ‘Retr0’, obteniendo y publicando información sobre el mal uso de los datos obtenidos por la HDC. Viendo su logro, DedSec no dudó en reclutarlo para hacer frente al cTOS 2.0, una versión mejorada del sistema de vigilancia y recopilación de data vista en el primer juego y que esta vez se oculta tras una mega corporación llamada Blume.

Aquí no hay venganza, no hay motivos personales. El objetivo de Marcus –y de DedSec- es llevar a la luz los crímenes de Dusan Nemec, CEO de Blume Corporation, que busca hacerse con el control total del cTOS 2.0 con la idea de dominar, literalmente, toda la información de los que estén conectados a esta red de vigilancia satelital.

Dusan quiere esa información porque sabe el valor que tiene a nivel comercial y político. DedSec quiere prevenir este monopolio.

Ahora bien, DedSec es una organización hacktivista que se ha propagado por todo Estados Unidos y en San Francisco está compuesta por los marginados, jóvenes que no tienen nada que perder, pero si mucho que ganar. No es coincidencia que cada uno de ellos tiene un trasfondo que da cuenta del rechazo al que han sido sometidos, o de las difíciles situaciones en su infancia.

De cierta forma es un tanto cliché, y el tono mega-juvenil lleno de memes y referencias a la cultura pop es un obstáculo para definir bien las personalidades de los integrantes de DedSec, pero a diferencia del primer Watch Dogs, su objetivo se siente honesto. Luego uno recuerda quien es Ubisoft y ese mensaje se siente hipócrita.

Pero en el juego como tal, Marcus es un personaje que no se define por un rasgo tan vago como ‘la venganza’, sino que tiene una brújula moral bien definida y unos atributos que lo hacen conectar tanto con sus colegas, así como con el jugador. Hay un sentido de camaradería en el que el fin no justifica los medios y prueba de ello es que al final el objetivo no es asesinar a Dusan. El objetivo, es que responda por sus crímenes.

Quizá es un poco idealista y algo ingenuo -especialmente en el año 2020-, pero encapsula la idea de una justicia que no está manchada por sangre.

HACK THE WORLD

En términos de jugabilidad, Watch Dogs 2 es sin lugar a dudas mucho más amplio y versátil que su predecesor, de hecho, muchos de los ajustes realizados se hicieron basados en comentarios y observaciones sobre el Watch Dogs original.

La simple inclusión de un dron y un carrito a control remoto ya sentaba las bases de una jugabilidad que contemplaba la táctica y el sigilo como una opción real, donde el primero sirve para cubrir grandes áreas y hacer reconocimiento; mientras que el segundo se implementa como herramienta física para distracción y hackeo.

Las mismas opciones de hackeo desde el celular son diversas. Podemos acceder a cuentas para extraer dinero, chatear con NPCs aleatorios para obtener información –o por los loles-, incluso generar distracciones al llamar a la policía o pandillas locales. Igualmente, la cantidad de acciones que se pueden realizar con elementos del entorno es variada y no solo radica en “encender o apagar”.

El árbol de habilidad fue mejorado para contemplar cosas que antes no existían, entre esas dominar un estilo de combate no letal. Como tal, armerías en Watch Dogs 2 no es que no existan, pero DedSec cuenta con una impresora 3D que suple la necesidad de comprar armas por fuera. Lo bueno, es que aquí mismo se puede acceder a una pistola aturdidora que se volvió una de las preferidas por la comunidad.

Igualmente, muchas de las mejoras en el árbol de progreso de Marcus sirven para aturdir uno o varios enemigos –incluyendo perros- con pulsos eléctricos, lo cual permitió que los usuarios estuvieran abiertos a experimentar con las posibilidades.

Este tipo de aproximación al concepto del hackeo y el combate sin duda fue el mejor rumbo porque realmente depende tanto de la situación, como de la preferencia. Se pueden cumplir misiones únicamente con el dron y el carro a control remoto, o mezclar su uso con algo de infiltración en sigilo. Si somos descubiertos podemos optar por usar la stunt gun, pero si nos vemos abrumados podemos recurrir a las armas de fuego o nuevamente al hackeo para cubrir nuestro rastro y huir.

Es un esquema abierto a posibilidades en los que el límite lo ponemos nosotros mismos.

Pese a su lento arranque, Watch Dogs 2 fue un título que se sintió más completo que su predecesor, y aunque también se vio afectado por algunos elementos en su narrativa, fue más consistente. Al final logró consolidar la IP nuevamente y se nota que Watch Dogs: Legion se vio fuertemente influenciado por su estilo, especialmente si hablamos en términos de gameply, donde la propuesta es que cada personaje tiene un set de habilidades distintas que se pueden aprovechar según la situación.

Watch Dogs: Legion no la tiene fácil. No solo porque estamos aún en medio de una pandemia, sino porque llega justo al borde de la transición entre consolas de actual generación y la nueva, eso sin contar con los lanzamientos cercanos como el mismo Assassin’s Creed: Valhalla, Call of Duty: Black Ops Cold War y Cyberpunk 2077, que es quizá el estreno más anticipado del año.

Aun así, todo indica que esta nueva entrega será un éxito, pero esto lo sabremos con precisión una vez llegue este 29 de octubre a PlayStation 4, Xbox One y PC, así como a consolas de próxima generación una vez estas lleguen al mercado.

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