Watch Dogs: Legion

Watch Dogs: Legion trae grandes cambios mecánicos a la franquicia, pero descuida otros apartados, que no logran rendondear el juego.

Plataformas: PS4 (Reseñado)/PC/Xbox One
Desarrollador: Ubisoft Toronto
Publishers: Ubisoft
Lanzamiento: Octubre 29/2020
Género: Anonymous, pero más gracioso

A estas alturas todos conocemos la historia y no hay necesidad de repetirlo. Pese a sus múltiples desaciertos, Watch Dogs logró convertirse en una de las IPs más importantes para Ubisoft y con Legion esperan no solo llevar la franquicia un paso más allá, sino resarcir los errores del pasado. Aunque en términos generales lo logra, esta nueva entrega tampoco está exenta de ciertas fallas, más que todo a nivel narrativo.

Como lo dijimos en nuestro ‘Comprar o no Comprar’, Legion nos lleva a Londres, Inglaterra, donde la tecnología del ctOS ha avanzado tanto que hay un sistema de prevención de crímenes muy en la línea del que se vio brevemente en Watch Dogs 2. Para ese momento toda la ciudad está actualizada: hay drones por doquier, vehículos automatizados y una creciente preocupación por la seguridad nacional.

Es aquí cuando empieza Watch Dogs: Legion, con un agente secreto a la 007 llamado Dalton, que debe detener un ataque terrorista orquestado por Zero Day, una organización oculta en las sombras que planea ‘resetear’ la sociedad porque “de la destrucción nace el orden”.

Múltiples bombas estallan en Londres asesinado a miles de personas, y aunque Zero Day es la mente tras el ataque, los medios y los entes militares culpan a DedSec, la popular organización hacktivista que se ha propagado por el mundo que sirve como resistencia a los círculos de poder políticos, y que exitosamente han salido bien libradas en Chicago y San Francisco.

A partir de este punto el objetivo es evidente: limpiar el nombre de DedSec y desenmascarar a los verdaderos culpables, y aunque debería ser tan simple como eso, Watch Dogs: Legion prefiere complicarse más de lo necesario en un intento de mandar un “mensaje”.

Si bien desde el inicio de Legion está la meta de descubrir quién está detrás de Zero Day, la trama se diluye al presentar varias facciones que habitan en Londres. Los más predominantes son Albion, que es una fuerza armada con alta tecnología, y el Clan Kelly, que son una mafia londinense que trafica con armas y trata de personas.

En teoría, estas facciones reflejan lo mucho que ha decaído Londres, estando a merced no solo de un ejército pagado por el estado para reprimir al ciudadano, sino de un clan criminal que no recibe castigo por estar cobijado bajos los beneficios de un sistema corrupto que solo asesina a los pocos que lo resisten, mientras sofoca al resto.

Las ideas están ahí, pero se exploran de forma tan superficial y poco orgánica que al final no se siente interesante. Pasamos de una facción a otra de forma secuencial haciendo «justicia por el pueblo» solo para que al final todo haya sido un plan dentro de un plan maestro y la verdad… se siente perezoso.

Y el problema no radica únicamente en la forma en que pasamos de un episodio a otro, sino que hay un conflicto con lo que quiere contar en general, porque el tema central en el episodio de Albion es sobre si una milicia privada debe tener la tecnología y la jurisdicción para reprimir a los habitantes de Londres, mientras que el del Clan Kelly va sobre la corrupción de los entes políticos y su influencia en el bajo mundo, pero de repente hay un episodio que se centra en si la humanidad debe retar su mortalidad subiendo su conciencia la nube, para luego saltar a Zero Day y decir: todo el sistema está mal.

En ese sentido, Legion toma de todo un poco, pero no profundiza en nada y desafortunadamente tampoco hay un repertorio de personajes memorables. Sabine es la nueva líder de DedSec en Londres, pero no llegamos a conocerla como sucedió con la agrupación de Marcus en San Francisco o incluso T-Bone o Clara Lile en Chicago.

Claro está… eso no implica que no haya personajes interesantes, y aquí es donde radica el encanto de Watch Dogs: Legion: su sistema de reclutamiento.

En Legion podemos reclutar prácticamente a cualquier ciudadano siempre y cuando este apruebe el actuar de DedSec. Si no lo hace, tenemos que suavizarlo –no a golpes- para poder acceder a su misión personal y listo.

Si bien la mayoría de ciudadanos es estándar con habilidades estándar, entre ellos hay personajes más definidos e interesantes que no solo tienen atributos bastante útiles y únicos, sino que también tienen una personalidad más definida, así que básicamente aquí depende de cada uno encontrarlos, aunque la campaña como tal da acceso a agentes de diversos tipos.

Los ‘anarquistas’ son hiperactivos y propensos a tratar a todos los enemigos de ‘wankers’, teniendo un estilo de combate que está entre el sigilo y el combate cuerpo a cuerpo –con bate y bombas de humo-, mientras que los agentes secretos o los asesinos a sueldo suelen tener un bajo perfil con modales más refinados. Pero esas son las “clases globales” y parte del encanto de este sistema es tomarse el tiempo de explorar las misiones secundarias y los puntos de interés en el mapa para encontrar los mejores reclutas.

Aunque en general la efectividad de cada agente depende también de nuestro estilo de juego, lo cierto es que hay personajes con más ventajas que otros, como los ‘Agentes Prestigiosos’, que básicamente son reclutas de DedSec con habilidades medianamente rotas que pueden afectar negativamente la experiencia si no se explora lo que otros personajes pueden ofrecer.  La invitación es a no casarse con un solo estilo, sino probar las distintas posibilidades.

Y en ese sentido, Watch Dogs: Legion recuerda ligeramente a los nuevos títulos de Hitman, ya que las misiones y escenarios están diseñados para no determinar una única “ruta”, sino que motiva la experimentación. Excluyendo misiones puntuales cruciales para la trama, son muchas las que se pueden pasar de forma no letal o incluso, con solo el uso de drones o el aracnobot, que reemplaza al RC de Watch Dogs 2.

Ahora bien, el nuevo sistema de progreso se ajusta a la perfección a los potenciales reclutas, ya que tendremos un “árbol” con diversas habilidades y equipo que podemos adquirir si tenemos los puntos de habilidad requeridos. Todo lo que gira en torno al hackeo se traslada a cualquiera de los personajes, lo cual incluye hackear torretas, inhabilitar dispositivos, etc… pero el equipo ya depende de cada agente, ya que muchos de ellos tienen equipo propio y casillas limitadas para gadgets, por lo que hay que seleccionar muy bien lo que llevarán, o si es necesario reclutarlos.

Fuera de lo anterior, Londres es una ciudad muy ‘Ubisoft’, en sentido que está llena de las típicas actividades secundarias. Algunas son divertidas, como grafitear o emborracharse, mientras que otras se sienten como la actividad obligatoria para llenar espacio, como los juegos de dardos o mensajería. Aun así, estaría mintiendo si no dijera que recorrerla a píe o en dron es reconfortante.

Desafortunadamente, pese a que Legion en PlayStation 4 se ve muy bien –salvo algunos bugs- la elección de no tener un repertorio de personajes fijos hace que las mismas cinemáticas en las que ellos participan se sientan poco pulidas, y es que el lip-sync en muchas ocasiones no está bien logrado y dependiendo del agente puede haber texturas irregulares en las animaciones del cabello y rostro. Posiblemente esto mejore en su versión de next-gen, pero en lo que respecta a esta se siente extraño.

Watch Dogs: Legion es un título que puede ser divisivo. A nivel de jugabilidad no cabe duda que es muy pulido y consolida un estilo más diverso y permisivo, pero a la vez tampoco representa un gran avance ya que muchas de las mecánicas vistas no son nuevas.

Narrativamente se esfuerza por mantener un velo de misterio, pero es tan poco sutil con su trama que llega a ser predecible. Pese a ello, la experiencia de jugar con diversos reclutas hace que valga la pena en términos variedad y dificultad, especialmente si tenemos activada la opción de permadeath, donde los personajes caídos en batalla no regresan.

A estas alturas pueda que suene como un título agridulce, pero esto quizá cambie para bien a futuro, ya que el plan de contenido gratuito y de pago para Legion es amplio. No solo aguarda una nueva campaña con Aiden Pierce, sino la activación del modo online, del cual también tendremos unas impresiones por separado.

Reseña hecha con una copia de Watch Dogs: Legion para PlayStation 4 provista por Ubisoft Latinoamérica.

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