Orcs Must Die! 3

Orcs Must Die! 3 es un buen tower Defense que toma unas decisiones cuestionables que le impiden superar a sus predecesores.

Plataformas: PS4/PS5 (Reseñado)/PC/Stadia/Xbox One/Xbox Series S|X
Desarrollador: Robot Entertainment
Publishers: Robot Entertainment
Lanzamiento: Julio 23/2021
Género: Defendiendo Rohan

El Tower Defense es un género que aunque no ha tenido una gran re-invención si ha tratado de mantenerse relevante con el tiempo. 

Orcs Must Die! es uno de esos y aunque definitivamente hay mucho potencial con el juego, el título se ve golpeado por un gameplay bastante soso y una campaña más larga de lo debido.

La 3ra entrega del juego, ocurrirá 20 años después de Orcs Must Die! 2. Ahora no seremos un poderoso guerrero o hechicero, sino que seremos aprendices de magos que verán un resurgimiento de las hordas de Orcos que buscan atacar las grietas.

Narrativamente el juego busca ampliar más la mitología, pero al mismo tiempo busca que al gente que llega al 3er título sin conocer los originales igual tenga una idea de lo que les espera. Esto no voy a negar que es bueno, pero al mismo tiempo no le permite a Robot Entertainment enfocarse en una buena historia.

En varios momentos, el juego intentará darnos una explicación del pasado de ambos aprendices, pero realmente esto no influye para nada en la trama y en cierto punto es una exposición sencilla por parte de un personaje y pare de contar.

Aunque entiendo la razón de esto, no niego que se siente… flojo.

En especial porque imagino que este tipo de narraciones expositivas se crearon de esta manera para que no interrumpa al jugador o no intente meterle información innecesaria mientras está poniendo las trampas o atacando a los orcos.

Así no se interrumpe el flujo de la acción, pero el juego mantiene la semblanza de una historia a comparación de comunicar todo a punta de cinemáticas y hacer que los niveles se sientan sueltos y más como un Arcade

Dicho todo esto, realmente la historia palidece bastante. Sin duda el fuerte de la franquicia siempre han sido sus mecánicas, pero al inicio se le da tanto énfasis a la historia que si es un poco torpe que haya tanta expectativa para algo sencillo.

Mecánicamente mantiene el núcleo del género y lo ejecuta bien, pero en momentos todo se siente más como una tarea que como un juego de verdad. Al menos si lo juego en solitario.

La estructura del título es bastante fácil. 

Iniciaremos en un mapa y tendremos una limitada cantidad de dinero para comprar trampas. Así iremos planeando como atajaremos los orcos antes que lleguen a las grietas. Con cuadrado daremos inicio a la horda y además de las trampas los aprendices tendrán armas para finalizar el trabajo que las trampas no pudieron.

Y así sucesivamente en todos los niveles.

Unos tendrán más hordas, otros más entradas y otros tendrán hordas más poderosas, pero al final la situación será exactamente la misma.

Si soy honesto, realmente no tengo mucho problema con eso. Pero en momentos el juego se siente muy limitante. Por ejemplo, conforme ganemos cráneos estos nos servirán para comprar armas o trampas.

Lo curioso es que los personajes tienen un arma principal y esta no se puede cambiar, por lo que si o si tendré que usar un arma que compre en un espacio de trampa y esto me puede entorpecer todo el proceso.

Esto es una cosa que me parece que atropella un poco la libertad que el título ofrece a la hora de acabar con los orcos, en especial porque se siente que obligatoriamente tengo que usar las armas básicas de los personajes así realmente hayan otras más poderosas. 

Aquí es el punto que más me parece que afecta el juego, porque si tengo a mi disposición un arsenal de trampas… porque no puedo disponer de las armas de la misma manera.

Este elemento se vuelve contraproducente porque al final prefiero seguir usando trampas en lugar de armas ya que la mayoría van a ser más prácticas y no me requerirá estar tan pendiente a que si uso más armas que tengo que ir directamente a atacar los orcos.

El juego tiene unos niveles específicos llamado escenarios de guerra. Estos serán batallas a mayor escala no solo con trampas más poderosas, sino que usaremos personajes cuyas habilidades son mucho mejores a las de los aprendices.

Los escenarios de guerra son secuencias a gran escala. Si durante un partida normal nos atacan 100 orcos, aquí el número puede llegar a 1000. Entonces nos pide que seamos más prácticos y letales a la hora de atacar ya que aquí se volverá común ver Orcos grandes y resistentes.

Aunque estos escenarios son bastante divertidos, plantean un problema curioso y es que el juego no segmenta bien los tipos de trampas. No fue hasta el 1er escenario de guerra, que me di cuenta que habían unas trampas que compré pensando que las iba a usar con los aprendices y terminaron sirviendo para esto.

El juego en ningún momento realmente me dijo “Estas trampas son para esto y estas para esto” entonces boté unos cráneos que me habrían sido útiles antes, en trampas que solo usaré como 4 veces a lo largo de toda la campaña.

Uno de los problemas que tengo con los escenarios es precisamente que alargan la campaña innecesariamente. Por ejemplo, la campaña tiene 18 niveles de los cuales 4 son escenarios de guerra.

Fácilmente podrían ser 12 niveles y una vez completada se desbloqueaban estos escenarios. Así me concentro en completar lo que necesito para terminar la campaña en lugar de ponerme a repartir cráneos en varios modos de juego, donde al final solo uno tiene una relevancia real.

Otro de los problemas que tengo con el juego es que muchos niveles son más largos de lo debido. 

Entiendo que el juego está pensado principalmente para ser jugado en cooperativo, pero le falta un tipo de balance entre el single player y el co-op.

Jugar un nivel en Co-op tiene mucho encanto y se siente más divertido, precisamente porque el núcleo del juego está pensado principalmente en este modo, pero varios niveles tanto en solitario como en Co-op tienen el mismo nivel de enemigos, entonces al final se juega casi lo mismo.

El problema con esto en solitario, es que se vuelve tedioso porque los niveles se sienten más largos de lo debido.

Como es igual que en cooperativo, entonces tanto los puntos como la cantidad de enemigos se mantiene, entonces no se siente que haya un balance que le de la ventaja a jugar en solitario. Todo esto aporta a que se vuelva tedioso a momentos lo cual definitivamente afecta mi gusto por el juego.

También siento que esto pudo haberse mitigado si el juego contara con un modo cooperativo local en lugar de ser únicamente en linea.

Orcs Must Die! 3 es un juego sólido, pero que realmente se siente como un paso atrás de anteriores entregas. Sin duda hay mucho potencial, pero decisiones de diseño del juego como tal, le impiden ser aún más divertido.

Sin duda los fans lo disfrutarán, pero a menos que no tengan un compañero para jugarlo en Co-op, se perderán del factor diversión del juego.

Orcs Must Die! 3 ya se encuentra disponible en PC, PS4, Stadia y Xbox One.

Por cierto… ojalá le arreglen el problema que tiene con el HDR de PS5 donde si está activado, el juego entra con la imagen lavada y toca apagar la opción para luego entrar al juego y que los colores se muestren correctamente.

Reseña hecha con una copia de Orcs Must Die! 3 para PlayStation 4 provista por Robot Entertainment.

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