Commandos: Origins
Commandos: Origins es una entrega sólida en una franquicia clásica de estrategia, aunque su rendimiento en consola deja mucho que desear.
Plataformas: PlayStation 5 (Reseñado)/PC/Xbox Series S|X
Desarrollador: Claymore Game Studios
Publishers: Kalypso Media
Lanzamiento: Abril 9/2025
Género: Tácticas Militares
Commandos es una serie de juegos de sigilo y tácticas en tiempo real de los 90 que trata sobre soldados de fuerzas especiales infiltrando bases y campamentos Nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
Como otros juegos de sigilo, resolvemos intrincados puzzles principalmente representados por enemigos con conos de visión que hay que evitar.
En Commandos: Origins nuestra caja de herramientas consiste de seis héroes arquetípicos de las películas de acción de hace unas décadas para desbaratar los planes del Tercer Reich, ojalá sin que este se percate de nosotros.
Esta nueva entrega de la franquicia es una precuela que traza los orígenes del infame grupo de soldados de los juegos anteriores y nos lleva desde Noráfrica a varias partes de Europa mientras reclutamos a los seis miembros del equipo.
Las diez misiones ocurren en mapas sorprendentemente grandes e intrínsecamente detallados, cada uno con varios objetivos secundarios que sirven de invitación a visitarlos de nuevo. Como comandantes de nuestra unidad de fuerzas especiales tenemos la visión casi total de estos dioramas virtuales. Esta omnisciencia es clave para una de las actividades principales del juego: planear.
Planeamos, observamos brechas en las patrullas y poco a poco vamos desenredando el entramado que Claymore Game Studios ha diseñado.
A nuestra disposición tenemos un grupo de soldados todos con distintas especialidades que debemos coordinar expertamente para echar a perder los planes de los Nazis.
El Green Beret puede escalar escarpados y camuflarse con más facilidad. Sapper es un ingeniero y puede poner trampas y explosivos. Sniper es… un sniper. Driver es un experto en vehículos pero también puede usar torretas. El Marine puede nadar. Y el Spy se puede disfrazar de oficial de la Wehrmacht. Posicionarlos en lugares estratégicos y aprovechar y coordinar sus habilidades únicas es clave.
La otra parte vital de la experiencia es salvar la partida constantemente. No todos nuestros planes son buenos y es mejor tener varios puntos desde donde retomar; es parte del juego.
Mi acercamiento a los juegos de sigilo siempre es intentar completar los objetivos sin matar a nadie, que suele ser la ruta más difícil.





En Commandos: Origins es realmente difícil. ¿Innecesariamente difícil? Noquear enemigos los deja fuera de acción por muy poco tiempo y las opciones para esconder sus cuerpos son limitadas. Así que en todas las misiones opté por silenciosamente* ir degollando a todo Nazi que se cruzara en mi camino.
*Ocasionalmente** utilicé explosivos para matar varios Nazis al mismo tiempo.
**Muchas veces ponía varios explosivos y alertaba grupos grandes de Nazis para que todos explotaran juntos.
Aunque todo transcurre en tiempo real, el juego tiene un “modo comando” que pausa el juego y permite pre-ordenar comandos al equipo para que ejecuten acciones en simultáneo, pues normalmente solo controlamos uno a la vez.
Esto genera escenarios donde puedes usar dos comandos para apuñalar dos Nazis mientras el tercero que vio todo pasar muere en ese instante por un tiro de sniper.
Y hasta aquí todo va bien. De lo que jugué, Claymore Game Studios diseñó escenarios con puzzles complejos y divertidos de desenmarañar. Pero después de varias horas estoy convencido de que este juego en particular no tuvo una buena traducción al Playstation 5.
Los juegos de tácticas en tiempo real son principalmente un género de PC. Son juegos de muchas variables y el tipo de control que permiten el mouse y teclado y la forma de navegar los menús y escenarios suele ser particular en el género.
Y no dudo que haya ejemplos de este tipo de juegos con buenos esquemas de control en consola, pero Commandos: Origins no es uno de ellos. Suelo tener un alto umbral para la frustración pero esta vez me veo completamente derrotado por la mala implementación de los controles en lo que de otra manera es un excelente juego de sigilo.
Los controles de Command: Origins son confusos y poco intuitivos. Mover la cámara es desorientador y cambiar entre personajes y sus habilidades, un tedio. La ya inclinada curva de aprendizaje de un juego francamente difícil aumenta en consola injustamente por lo torpe de los controles.
Siento que gran parte del tiempo que jugué lo perdí luchando contra los controles y fueron muchas las veces que un error de entrada de un comando me obligaba a cargar la partida de nuevo.
Nada es más frustrante que ver mis planes fallar no por malos o por sorpresas del nivel sino por lo incompetente que fui con los controles.





A esto se le suma que el juego no está en el mejor estado técnico. Commandos: Origins es un salto visual importante de sus antecesores, con mapas detallados y completamente navegables en 3D. En PS5 tiene modo Calidad y modo Rendimiento pero honestamente solo recomendaría jugarlo en el segundo. Sí, se pierde mucho del detalle, pero evita gran cantidad de los bugs visuales, pop-in de texturas y crashes que trae la experiencia.
Los bugs de jugabilidad varían en su gravedad, aunque la gran mayoría se resuelven con volver a cargar una partida. Sin embargo, me topé mucho con enemigos que detectaban a mis soldados en escondites supuestamente seguros o a través de obstáculos sin razón aparente.
Commandos: Origins está delicadamente construído para generar puzzles de sigilo complejos que pueden ser increíblemente satisfactorios de resolver, cuando logras que los personajes hagan lo que quieres.
Aunque disfruté del reto, tener una mala experiencia no por el diseño de juego sino por el terrible esquema de controles me generó muchísima frustración. Así que no puedo recomendar Commandos: Origins para Playstation 5.
Estoy 100% seguro de que la versión en PC sí merece recomendación, pero evitaría cualquier versión en consolas. Ojalá Claymore Game Studios mejore la experiencia en consolas en el futuro.
Reseña hecha con una copia de Commandos: Origins para PlayStation 5 provista por Kalypso Media.
