Pipistrello and the Cursed Yoyo

Pipistrello and the Curse Yoyo logra ser un homenaje ideal a los títulos de la época de 16 bits con un fantástico diseño de niveles.

Plataformas: PC (Reseñado)/PS4/PS5/Nintendo Switch/Xbox Series S|X
Desarrollador: Pocket Trap
Publishers: PM Studios
Lanzamiento: Mayo 25/2025
Género: Yoyos familiares

Los juegos indies son un pilar importante en el mundo de los videojuegos, y siempre es bueno encontrar nuevas joyas que no reciben, la atención que merecen, es el caso de Pipistrello and the Cursed Yoyo, el cual me dejó gratamente sorprendido y que no pude soltar de principio a fin.

Pipistrello and the Cursed Yoyo es un juego de plataformas y exploración, con una clara inspiración en los juegos clásicos de la era de los 16 bits, con un pixel art precioso, que contrasta con el peculiar aspecto de nuestro personaje.

Pipit es parte de la familia Pipistrello, una familia poderosa y con muchas influencias en este mundo, que accidentalmente se ve envuelto en una conspiración en contra de su familia, y será su deber restaurar el orden y así conservar la vida de ocio que lleva.

Nuestra arma principal será un Yoyo, edición especial, y nos acompañará en nuestra aventura a través de una ciudad que los enemigos de la familia Pipistrello  se han querido apodera usando una tecnología que consume seres vivos para recargar sus baterías. Muy capitalista el asunto.

Esta ciudad estará dividida en 4 zonas, todas siendo alimentadas de baterías cargadas con el cuerpo de nuestra tía. Si, es tal cual como suena. 

Cada zona está diseñada de una manera que nos incentiva a explorar, alimentándonos la curiosidad al mostrarnos áreas inaccesibles y que claramente requiere una habilidad nueva para poder acceder allí. Al mejor estilo de los metroidvania. 

Pero realmente lo que brilla no está únicamente en el diseño de los niveles, todas las habilidades hacen de esta experiencia aún más satisfactoria, ya que nos hace dar uso de nuestro entorno para poder atravesar habitaciones enteras y para afrontar las peleas que encontraremos en nuestro camino.

Y la manera como incrusta en la historia el proceso de aprender estas habilidades, es bastante creativo, ya que básicamente aprendemos cómo se usa antes de adquirirlas, y darle uso a estas y combinarlas es una experiencia muy satisfactoria.

Otro aspecto que me pareció interesante es cómo manejan el sistema de mejoras en este juego. De una manera clásica, durante la exploración y la campaña, adquirimos pétalos para mejor nuestros puntos de vida y otros para mejorar nuestro espacio para equipar orbes de habilidades.

Pero esa no es la única manera de mejorar nuestro personaje. Tendremos un árbol de habilidades que podremos mejorar una vez reclutemos a un NPC del juego.

Este árbol nos permite adquirir mejoras a cambio de dinero, pero este dinero es básicamente una deuda que adquirimos y así tengamos el dinero no podremos pagarla de inmediato. En cambio la deuda se irá descontando automáticamente del dinero que consigamos posteriormente.

No solo tendremos una deuda, también habrá una penalización en nuestras estadísticas que se quitara una vez quedamos a paz y salvo de ese pago.

Su estilo busca remontarnos a juegos como el The Legend of Zelda: A Link to the Past, aunque aprovechando las bondades tecnológicas de esta época. Su estilo pixel art es simplemente admirable. Los personajes y entornos están muy bien animados, y cada acción genera una reacción visual que le da vida y carisma a este mundo.

El juego hasta cierto punto en su historia es bastante comprensible en cuanto a la división de la ciudad, y el mapa nos permite ver lo explorado y lo completado. Pero hay una zona en particular que es tediosa de navegar dado que está muy segmentada y conectada por una parte subterránea que no conecta de una manera

Fácil o accesible.

Pipistrello and the Cursed Yoyo es una experiencia fascinante, todos sus elementos se sienten muy bien implementados, dándonos una jugabilidad retadora y gratificante en cuanto más avanzamos y aprendemos nuevas habilidades.

Gráficamente es igual de pulido a su jugabilidad y le hace honor a la época de los 16 bits. Sin duda es una de esas joyas que merecen ser descubiertas y recibir más atención del público.

Reseña hecha con una copia de Pipistrello and the Cursed Yoyo para PC provista por PM Studios.