Skate Story
Skate Story es un título fantástico con una narrativa bohemia y algo febril, haciendo del skate una experiencia de aprendizaje y muchas caídas.
Plataformas: PlayStation 5 (Reseñado)/PC/Nintendo Switch
Desarrollador: Sam Eng
Publishers: Devolver Digital
Lanzamiento: Diciembre 8/2025
Género: Sufrimiento de Vidrio
El 2025 ha dejado muchísimas propuestas interesantes a nivel visual. Hemos tenido títulos con fuertes enfoques narrativos, otros más mecánicos y sin duda… Este es un año donde genuinamente hay de todo para todos.
Claramente los juegos que salen en diciembre serán opacados por las experiencias grandes que vimos en octubre/noviembre, pero genuinamente hay títulos fantásticos este mes y Skate Story es uno de ellos.
Desarrollado por Sam Eng, Skate Story nos pondrá en el rol de un personaje que está atrapado en el infierno y le ofrecerán una oportunidad única.
“Consume siete lunas y podrás volver a la vida”.
Claramente estoy parafraseando el contrato, pero realmente esta es la meta. Recuperaremos nuestra vida si completamos este objetivo.
Pero… También habrá un “gancho”.
Al aceptar este contrato, nuestro cuerpo se volverá de vidrio con toda la fragilidad que esto nos acarrea.
Por las próximas 6 o 7 horas, experimentaremos una historia que raya en lo febril y que al mismo tiempo resulta tan bien ejecutada que logra cautivar por muchísimo más tiempo.
Todo mientras atravesamos el infierno un Pop-Shove It a la vez.
Skate Story genuinamente era uno de los juegos que más esperaba de Devolver este año. Si bien el publisher ha tenido lanzamientos fantásticos como Ball X Pit, otros como Baby Steps han sido más bien… sosos.
Claramente me falta terminar Possesor(s) y Forestrike, pero pues no niego que Skate Story siempre cautivó por su estética. Poco me imaginaba que aterrizaría muy bien su idea original.
Narrativamente el título le apuesta a algo que busca ser más contemplativo de parte del jugador.
Eng tiene muy clara la meta y genuinamente lo hace bien, porque es clara y sencilla. Pero el resto del desarrollo de la historia comienza a mostrar un poco más de la manera como funciona ese infierno, que a diferencia de otros planteamientos es un poco más “laxo” si lo comparamos a como ha sido retratado en otros medios.
Muchas de las experiencias de Skate Story hablan mucho de la manera como ciertas personas pueden llegar a concebir el sufrimiento y al mismo tiempo es una ventana a la manera como funciona el castigo dentro de este infierno tan diferente.
El hecho que al convertirnos en vidrio hay un énfasis en que nos convertimos en un ente de dolor y fragilidad, lo liga muy bien con la acción más absurda del mundo…
Somos de vidrio, pero practicamos un deporte que es propenso a las caídas.
Esta contraposición crea una experiencia preciosa donde realmente es un constante “Me caigo y me vuelvo a levantar” y claramente está pensado así.
Incluso la meta que establece el juego es lo que lo hace tan atractivo.
Como no hacer el esfuerzo de levantarme luego de caer si en el caso que logre completar mi meta podría volver a la vida, claramente es algo que vale la pena todo el sufrimiento que experimentaremos.





Además que de una manera muy interesante, nosotros logramos “empujar” a otros personajes a hacernos barra al punto que buscarán siempre ser un respaldo a pesar de no tenernos mucho aprecio y en otros casos, ver la hazaña que estamos a punto de completar.
El núcleo emocional de Skate Story es poderosísimo y de mis elementos favoritos del juego.
Mecánicamente es particularmente sencillo.
Similar a títulos de Pro Skater o si queremos ser bien Indies, algo como Wave Break, la idea será hacer trucos con la tabla.
Claramente el juego busca una ruta menos arcade en este aspecto, sin ser demasiado similar a Skate. o Session, donde hay un fuerte énfasis en la idea de la simulación del deporte.
Debido a esto tampoco hay un Pool gigante de trucos, sino que el juego poco a poco irá haciéndolos más complejos, sin desligarse de lo que presentó inicialmente.
La idea es que haremos un Ollie que será el truco base al presionar círculo. Luego con los gatillos podremos hacer Pop-Shove It y así sucesivamente, la idea general es combinar estos trucos con velocidad para hacer combos y superar los diversos escenarios.
Realmente los escenarios no involucran mucho en cuánto a trucos o puntaje se refiere, sino es más un ejercicio de reflejos y agilidad que de la cantidad de cosas que podremos hacer con la tabla, por lo que agrega un detalle supremamente agradable.
Los Bosses.
Si creen que las lunas se dejar comer así no más, pues… no. Aquí es donde Skate Story me cautivó aún más.
Las peleas con los bosses son sencillas en ejecución. Todos tendrán una barra de vida que podremos reducir haciendo trucos y luego usando un tipo de pisotón para que funcione.
Entonces la idea será ir combinando los trucos y tratar de dar un golpe devastador al boss en el menor tiempo posible, algunos tendrán un tiempo determinado en ser vencidos, mientras que otros si será un poco más libre.
Todo esto es una sinergía supremamente agradable que termina funcionando casi siempre sin demasiado problema y no tanto esfuerzo.
Dicho eso, es claro que Skate Story busca un poco combinar la “frustración” de patinar, con la satisfacción de lograrlo, por lo que no niego que los Grinds si pueden llegar a ser un poco más complejos y genuinamente siento que lo entendí casi al terminar el juego, más que a la hora que me dieron la habilidad.
Otro elemento que me hubiese gustado, es poder seleccionar capítulos para limpiar una vez completado el juego, en lugar de tener que iniciar una nueva partida en especial porque la parte de hacer 10000 trucos se reinicia una vez uno empiece un save nuevo.
Uno de los elementos más importantes del juego es su música.
Si tuviese mil pesos por las bandas sonoras que me gustan de Devolver, tendría como 10 o 12 mil pesos, lo cual no es mucho… pero me sorprende que tengan tantos discos que me agraden.
Desde la música de Doseone para Enter the Gungeon y Disc Room, la de Rainbowdragoneyes para The Messenger, la de Berlinist para GRIS y Neva y por supuesto mi favorita de todos los tiempos, las bandas sonoras de ambos Hotline Miami.
Aquí el trabajo de Blood Cultures y John Fio es impecable.





John Fio se encargará de hacer la música de los episodios y momentos más “estáticos” y contemplativos, mientras que Blood Cultures hizo la de los momentos más agresivos o de más acción como los bosses y demás.
Hay una sinergía muy agradable en ambos, porque combinan supremamente bien.
Claro, la de Blood Cultures es más enfocada a una electrónica, Dream Pop, Synthwave y en momentos algo que pareciese salido de Baroque Pop, mientras que la otra parte va un poco más por el Jazz y el Lounge.
Esto mezclado con su fantástico apartado gráfico es lo que terminan de hacer Skate Story una experiencia fantástica.
Visualmente es un concepto interesante sobre el infierno, busca ser menos tétrico y más bohemio y melancólico, donde los castigos están pero se considerarían un poco más… laxos.
Entonces veremos gente deambulando por algunos lugares, en otros casos elementos que son más bien “otherwordly” o que deberían parecernos tétricas como los esqueletos gigantes que resultan más bien curiosos por las historias que suelen contar.
Finalmente el juego toma varios elementos de narrativa visual de otros medios como Evangelion, donde los textos grandes en la pantalla y en momentos usando flashes para mostrar un mensaje son importantes para varios momentos de la historia.
A decir verdad la manera como Eng muestra el infierno, si puede ser particularmente optimista. Donde se sabemos que es el fin de nuestra vida, pero no un lugar de tortura sino algo más mundano.
Incluso podríamos considerar un poco, que nosotros con la tabla rompemos esa mundanidad para traer algo nuevo a todos esos demonios. Lo cual si es un paralelo interesante sobre el pensamiento que algunas personas podrían tener sobre los Skaters y como pueden ser “molestos” para otras personas.
Skate Story es un juego fantástico.
Si bien tenía mis expectativas altas, siento que el juego las superó con una propuesta muy diferente a lo que uno esperaba pero que cautiva desde el primer momento que uno comienza y que va subiendo la dificultad poco a poco.
El juego genuinamente hace parte de mis títulos favoritos del año y creo que el hecho que esté disponible en PS Extra puede hacer que más gente le de una oportunidad.
Skate Story ya está disponible en PC, PS5 y Nintendo Switch.
Reseña hecha con una copia de Skate Story para PlayStation 5 provista por Devolver Digital.
