Copycat

Copycat es un juego con una narrativa muy interesante y que trata un tema poco común, pero donde su gameplay no sostiene bien el concepto.

Plataformas: PlayStation 5 (Reseñado)/PC/Xbox Series S|X
Desarrollador: Spoonful of Wonder
Publishers: Neverland Entertainment | Nuuvem
Lanzamiento: Mayo 29/2025
Género: Adopción Gatuna

Honestamente… no voy a negar que me sorprende la cantidad de juegos de gatos que han salido.

Si bien los animales siempre han estado presentes en la industria, desde A Little to the Left, Koira y Little Kitty, Big City hemos visto diferentes aplicaciones del comportamiento de los animales.

Copycat busca ser una mirada un poco más seria y profunda, si bien lo logra algunos elementos como sus controles, definitivamente necesitan ser más refinados.

El juego nos pondrá en el rol de Dawn, una gata que será adoptada por Olive y que luego de un incidente con nuestro collar, Olive rescatará otro gato que había creído perdido y nosotros nos enfrentaremos a la inclemencia de la calle, mientras intentamos volver a casa.

Honestamente el apartado narrativo de Copycat es lo que más funciona. 

Uno de los elementos más atractivos es como el estudio usa la voz interna del gato para comunicar. Entonces en muchos momentos un maullido tratará de comunicar la tristeza que siente Dawn por ser abandonada.

El juego intenta probar su punto con su premisa inicial, y es que realmente el hogar es el lugar donde a uno lo necesitan.

Me parece que el juego llega adecuadamente a su punto con la tristeza y al inicio la desconfianza de Dawn hacia Olive por su previo abandono, al mismo tiempo como ella logra acostumbrarse tan rápido a ese nuevo hogar, incluso antes de ser removida de la casa.

Algo muy agradable es la yuxtaposición de los documentales de naturaleza que Olive pone en TV, con el ideal de libertad que tiene Dawn en su cabeza.

Incluso el narrador hace la función de un Sir David Attenborough donde narra un poco lo que pasa por la cabeza de Dawn o la situación en general al estilo documental.

Esto es bien gracioso a nivel general, porque demuestra un poco la actitud que suelen tener algunos gatos donde creen que son tigres o panteras y el maullido más duro escasamente puede escucharse. 

Esas decisiones enaltecen muchísimo la narrativa y me parece que logran un gran trabajo, incluso no niego que me rompió el corazón un poquito cuando uno de los maullidos de Dawn era su preocupación porque su platito de comida estaba en la casa mientras ella estaba afuera.

Al mismo tiempo creo que la decisión que toma Dawn al final del juego es bien curiosa, porque si bien no siento que los gatos tengan en la cabeza el concepto de “Pasar la página” es muy curioso como se molesta porque le quiere expresar su descontento a Olive y se rehusa a no expresárselo en su cara.

Teniendo dos gatos, no me sorprendería que ellos piensen lo mismo de mi y sus maullidos son una manera de reprocharme que genuinamente no puedo entenderles.

Dicho esto, hay unas decisiones narrativas un poco raras que el juego toma en especial con las interacciones entre Olive y su hija. 

Una de las más raras, es cuando Dawn se queda fuera de la casa por primera vez, uno ve a Mae (la hija) llorar, pero el juego nunca ahonda por qué. Hay una pista, pero pues es difícil saber con certeza.

A los pocos segundos… piensa en asfixiar a la mamá con una almohada. 

No me malentiendan, el juego desde el inicio hace énfasis en que hablará de temas difíciles, pero estas escenas se sienten muy extrañas fuera del contexto y estoy seguro que incluso con el contexto igual no se sentirían bien.

En especial porque al final del día la historia es de Dawn y como procesa ella su abandono, entonces creo que no haberlas removido sino darles el contexto adecuado, habrías sido muchísimo más funcional que ponerla ahí y ya.

Mecánicamente es donde el juego tiene ideas interesantes, pero no las lleva a cabo adecuadamente. 

Copycat tiene un concepto muy sencillo y es que todo está repartido en pequeñas “mini-zonas”. Inicialmente será la casa, luego el patio, luego la cuadra y así sucesivamente.

Pero honestamente no hay demasiado que hacer en cada momento. El juego pone pequeñas misiones para sacar a flote nuestro lado gatuno y hay varias muy divertidas, pero no es que sean muy profundas.

Aquí es donde tengo un conflicto, porque me parece que el estudio genuinamente logra ejecutar bien sus ideas, pero… el gameplay se siente más como algo que organizaron al final, más que algo bien incluido dentro de la narrativa.

Claro, tumbar botes de pintura y caminar por la casa es divertido, al igual que el mini juego de afilarse las garras en una silla o en el papel higiénico, pero pues muchas de estas cosas le apuntan más a la mundanidad del gato como tal que a algo mecánicamente atractivo.

Curiosamente las falencias se ven un poco más cuando Dawn ya está fuera de la casa, porque se siente que el juego ahí se queda sin ideas. Ya el “combate” lo habíamos visto y siento que el mini juego de sigilo para robarse la salchicha podría ser muchísimo mejor aprovechado. 

En especial porque creo que Dawn siendo un gato de casa que se enfrenta a la calle, podría ser ligeramente más cautelosa, aún más con las ideas de naturaleza que el juego establece durante todo el primer acto.

Ahora el apartado visual.

Aquí si tengo sentimientos encontrados, porque al mismo tiempo creo que la dirección de arte del juego está bien, pero se habría beneficiado de algo menos realista.

No, la idea no es que sea tan caricaturesco como Little Kitty, Big City porque realmente son dos puntos opuestos en cuanto a narrativa se refiere, pero más que todo los modelos humanos son DEMASIADO extraños.

No es que sean feos, pero llegan como a ese punto del Uncanny Valley, que definitivamente los vuelve distractores. 

Dicho eso, el juego visualmente es bastante pulido. Su uso de luces y sombras para algunos momentos de la historia es muy agradable y creo que el estudio busco algo que se viera realista y al mismo tiempo se viera bien.

Muchos elementos no son espectaculares, pero tampoco se sienten modelos o elementos acartonados que uno vería en huesos como Life of Black Tiger. 

¿Funcionan? Si

¿Podrían ser mejores? También 

Copycat es un juego con una buena historia, pero con mecánicas que se quedan muy cortas para lo que busca comunicar. Si bien el juego realmente ejecuta adecuadamente sus ideas, es innegable que se prestaba para muchísimo más de lo que hicieron en el juego.

Al mismo tiempo ser un juego corto, puede no calar con ciertos públicos pero sin duda siento que hay algo muy agradable en ver este tipo de temas desde la perspectiva de una mascota y aún más no comunicarlo de maneras tan visuales sino un poco más interactivas como suele pasar aquí.

Creo que también si tienen gatos, es una experiencia agradable para probar. Copycat ya se encuentra disponible en PC, PS5 y Xbox Series S|X.

Reseña hecha con una copia de Copycat para PlayStation 5 provista por Nuuvem.