Greak: Memories of Azur

Greak logra ser un juego divertido, pero algunas de sus mecánicas no terminan de congeniar adecuadamente con lo que se propone.

Plataformas: PS4/Nintendo Switch (Reseñado)/PC/Xbox One/Xbox Series S|X
Desarrollador: Navegante Entertainment
Publishers: Team17
Lanzamiento: Agosto 17/2021 (PS5/Switch/Xbox Series S|X) – Diciembre 14/2021 (PS4/Xbox One)
Género: Pequeños Héroes

Desde siempre, el viaje del héroe ha sido una de las formas más “fáciles” de presentar una aventura, especialmente si todo lo englobamos en la lucha del bien contra el mal. Greak: Memories of Azur no escapa a este “cliché”, y aunque no propone nada nuevo sobre el mismo, al final es una aventura que se disfruta tanto por su gameplay -incluso si a veces falla-, como por su increíble apartado artístico.

Aquí tomamos control de Greak, un ágil pero inexperto guerrero que está en busca de su hermana, una hechicera llamada Adara que aguarda en lo profundo de un bosque y ha seguido un misterioso llamado.

Lo que en principio es una “misión” por reencontrarlos se vuelve una aventura de mayor dimensión cuando deben enfrentar a los Urlags, un tipo de criatura maligna que, como es usual en este tipo de historias, solo buscan la destrucción.

Para lograr esta misión tendremos tres personajes que se vuelven el pilar de tres estilos distintos de juego. Greak es el típico guerrero ágil que ataca con golpes no tan potentes pero rápidos, mientras que Adara es la hechicera que puede usar ataques a larga distancia y levitar.

A ellos se le suma Raydel, el hermano mayor de los tres y un guerrero experimentado que no solo hace mucho más daño, sino que también viene con un muy conveniente gancho para aferrarse a salientes.

En sí, Greak: Memories of Azur nos permite manejar a los tres personajes “al tiempo” en cualquier momento. Tenemos un botón para que estos sigan al líder continuamente y para facilitar el combate, tienen ataques automatizados, sin embargo, confiar mucho en este botón es una invitación directa a frustrarse, ya que si bien “funciona”, la idea en general es intercambiar de personajes continuamente para superar tanto los obstáculos del mapeado (plataformas y puzzles), así como los combates.

Justamente para eso cada personaje tiene distintas habilidades que pueden ser aprovechadas para la exploración. Adara puede levitar y llegar a plataformas más distantes gracias a ello, pero no puede escalar como Greak, y a su vez, Greek carece del gancho de Raydel.

Todos son una unidad y la idea es hacerlos trabajar de la forma más sincronizada posible para así avanzar por los distintos niveles hasta el final.

Desafortunadamente, este mismo sistema hace que ciertas fases de juego se sientan más estresantes que otras, especialmente si se tratan de combates contra jefes o varios enemigos, ya que si bien hay una inteligencia artificial detrás de los personajes que no controlamos, estos no actúan acorde a la situación, por lo que es muy fácil que mueran o caigan al vacío.

Esto es bastante frustrante ya que no hay una opción de “reanimar”, por lo que si muere uno de los 3, regresaremos de inmediato al último punto de control.

Sumado al sistema de plataformas y combate hay uno adicional que vale la pena mencionar, y es la posibilidad de cocinar recetas para crear platos con distintos efectos curativos. Solo debemos recoger los ingredientes del piso, llevarlos a campamentos específicos donde se pueda preparar el plato y listo.

Es bastante útil teniendo en cuenta que siempre estaremos recibiendo daño y dentro de todo, hay una variedad decente de platillos y pociones por desbloquear.

En términos de exploración, es evidente que Greak: Memories of Azur toma elementos del género metroidvania, por lo que siempre estaremos regresando por escenarios ya conocidos en busca de secretos o rutas a las que antes no podíamos acceder, lo cual a su vez extiende bastante el tiempo de juego.

Ahora bien, hablar de este títulos sin discutir su apartado artístico sería una gran falla ya que es un juego con escenarios hermosos que recuerdan a títulos como Hollow Knight y Ori por los contrastes, iluminación y el tipo de atmósfera que evocan acompañados de su banda sonora.

Además, sea en Nintendo Switch o PlayStation 5, es evidente que su rendimiento no presenta problemas y da gusto ver que se pueda disfrutar en cualquier plataforma del mercado.

En general, dependiendo del tiempo invertido en las misiones secundarias y diversos extras en el mundo, Greak: Memories of Azur tiene una duración que va entre las 8 a 10 horas y es más que suficiente, aunque si es de resaltar que el apartado más llamativo de la experiencia es el gameplay sobre la historia.

Greak: Memories of Azur es uno de esos indies “cortos pero sabrosos”. No está libre de elementos que puedan sentar mal o ser fastidiosos, pero es un título divertido, sin embargo, y entendiendo que la experiencia de juego está hecha para un jugador por los retos que representan las mecánicas, si es extraño que no tenga un modo cooperativo para al menos dos jugadores, ya que por ese frente muchos de los problemas en términos de combate y exploración habrían pasado desapercibidos.

Reseña hecha con una copia de Greak: Memories of Azur para PlayStation 4 y Nintendo Switch provista por Team17.

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