The Lord of the Rings: War in the North – Legacy Edition
El regreso de War in the North a consolas de nueva generación es una experiencia… curiosa, aunque el rendimiento deja mucho que desear.
Plataformas: PlayStation 5 (Reseñado)/PC/Nintendo Switch/Nintendo Switch 2/Xbox Series S|X
Desarrollador: Aspyr Media
Publishers: Aspyr Media
Lanzamiento: Agosto 11/2026
Género: Clásicos de Fantasía
Hubo un tiempo en que las adaptaciones de películas a videojuegos (o spin-offs) estuvieron presente en la industria. Franquicias como Spider-Man, Star Wars, Matrix y Harry Potter tienen al día de hoy grandes clásicos que datan desde la quinta generación de consolas. Obviamente esto no excluye a The Lord of the Rings, cuyos títulos lanzados en la era de la PlayStation 2 son, al día de hoy, recordados con mucho cariño.
Tiempo después, ya en la era de la PlayStation 3 y la Xbox 360, se lanzó The Lord of the Rings: War in the North, un juego que continuaba dicho legado al presentar una campaña original, pero preservando esa fórmula que hizo grande a estos clásicos.
De forma sorpresiva, este título vuelve gracias (o no) a Aspyr con una versión remasterizada, mejorando así todo su aspecto visual, aunque descuidando otros aspectos.
En su momento no tuve la oportunidad de jugar este título, por lo que su campaña resultó ser una agradable sorpresa, dado que es una aventura de acción ambientada en la Tierra Media que cuenta una historia paralela a los acontecimientos de la trilogía de Peter Jackson, donde tenemos tres protagonistas: Eradan (ranger humano), Andriel (elfa hechicera) y Farin (guerrero enano) que empiezan su aventura por petición del mismísimo Aragorn.
Su misión es “simple”… detener a Agandaur, un importante aliado de Sauron que poco a poco ha extendido su influencia militar en esta gran batalla por la Tierra Media. Es interesante la forma en que se plantea esta historia, dado que si bien conocemos muy bien los eventos principales de la trilogía, todo lo que sucede en el juego es un escenario complementario donde esta batalla va un poco más allá de lo que vimos.
Dicho esto, naturalmente la campaña está ligada a toda esta historia, por lo que la presencia de personajes como Frodo, Aragorn, Gandalf, etc, son puramente cameos, pero si hay un sentido de progreso en que nuestras acciones, aportan un grano de arena en toda la aventura de Frodo.
Ahora bien, aunque esta nueva versión consigue que el juego luzca considerablemente mejor, hay algo que resulta imposible de ignorar, y es el paso del tiempo. Especialmente cuando hablamos de su jugabilidad.
Lo principal, es que preserva ese enfoque en la acción como en los clásicos juegos de PlayStation 2, aunque esta vez inclinado al RPG. Esto lo vemos en un sistema de progresión por niveles donde por personaje tenemos unas estadísticas base que podemos mejorar así como una decente variedad de habilidades que podemos desbloquear.
Con ello podemos hacer que los personajes tengan cierta maestría en distintas “técnicas”, sin embargo, también hay que prestar mucha atención porque algunas pueden presentar ciertas limitaciones. Por ejemplo, si con Farin decidimos hacerlo un maestro en el hacha a dos manos, es muy probable que al equipare una espada o hacha y escudo sea un inútil.





Lo curioso sobre esto último, es que si bien se pueden cometer errores a la hora de configurar las habilidades de los personajes, estos en general no son tampoco los más perspicaces. La inteligencia artificial deja mucho que desear y es común ver que se consuman los elementos curativos en momentos donde no deben, usen habilidades a destiempo, no ayuden a revivir o entren en un loop eterno donde tratan de hacer algo pero no pueden.
Además, y quizá aquí estoy parcializado por mi experiencia, también es MUY fácil que se bugeen con elementos del entorno como piedras, arboles o físicas invisibles. Esto hizo que en varias partes del juego no pudiera interactuar con ciertos elementos como los colecionables de Farin y Eradan, o que ciertas secciones del juego no empezaran, como asaltos de enemigos que se bugeaban porque los 3 personajes no estaban juntos.
Por si fuera poco, también sufrí un par de crasheos. Pero fuera de ello, la verdad, es que la experiencia es bastante agradable.
Quizá hay algunos elementos que se siente pudieron mejorar para el remaster, como la administración de objetos que es un desastre, pero en general prefiero ver el vaso medio lleno… y es que este juego en modo cooperativo es bastante divertido.
No es fácil encontrar o hostear partidas, aquí básicamente hay que tener MUY buena suerte, pero es realmente donde brilla el juego. Facilita mucho tener una persona que sabe lo que está haciendo…o no, pero no es un imbécil, por lo que no hay tanto estrés por la inteligencia de los personajes que no estamos manejando.
Evidentemente la jugabilidad se siente muy rígida para los estándares actuales, el mayor problema con esto es que las físicas de los personajes chocan y se “repelen”, por lo que situarse detrás de un aliado es algo que tenemos que evitar a toda costa si queremos ser útiles, pero aún así con ese tipo de limitaciones, la experiencia de juego es satisfactoria.





No solo es un juego que nos lleva por diversos escenarios que podemos identificar o encontrar similitud con la trilogía de películas, sino que tiene una decente variedad de enemigos y un par de combates bastante desafiantes y creativos.
Su campaña aunque al final está limitada por los eventos canónicos, encuentra la forma de ser única y apropiarse de ciertos elementos, como las Aguilas, para contar una historia que por lo menos, a ese punto o personas que no están empapadas del lore de los libros, no habíamos visto.
Fuera del drama por bugs y crasheos, lo cierto es que es un juego estable en su resolución y desempeño y aunque su contenido es limitado, creo que solo el hecho de superar la campaña y completar los desafíos adicionales, es suficiente… especialmente durante esta sequía de juegos del Señor de los Anillos.
En esta casa no se habla de Gollum.
The Lord of the Rings: War in the North es un juego de su época. Y es difícil decirlo sabiendo que no es un juego tan viejo, es del 2011. Su jugabilidad es limitada y rígida, pero aún con ello una gran experiencia de juego a nivel cooperativo. Su historia aunque también delimitada por unos eventos fijos, encuentra la forma de ser entretenida, con personajes divertidos y diversos, además de un desenlace que, dependiendo de cierto momento especifico, puede llenarnos de gran alegría o algo de tristeza.
Y rabia. Mucha rabia.
Reseña hecha con una copia de The Lord of the Rings: War in the North – Legacy Edition para PlayStation 5 provista por Aspyr Media.
