Pragmata
Pragmata trae a la mesa un juego sorprendente con un buen gameplay, aunque algunas mecánicas se sienten no tan bien pensadas.
Plataformas: PlayStation 5 (Reseñado)/PC/Nintendo Switch 2/Xbox Series S|X
Desarrollador: Capcom
Publishers: Capcom
Lanzamiento: Abril 16/2026
Género: Simuladores Paternales
Hace 5 años Capcom presentó un corto teaser de Pragmata, una nueva IP en años fuera de las ya populares Resident Evil, Devil May Cry y Monster Hunter. Si bien se suponía que este título iba a llegar en 2022, rápidamente se atrasó para 2023 y posteriormente nuevamente hasta su lanzamiento hace unas semanas.
La espera no fue tan larga… aunque tampoco corta, pero lo cierto es que esta nueva IP se consolida como una de las más importantes para Capcom, y es que el impacto que ha generado desde su lanzamiento es innegable, no por nada, ya superó los 2 millones de copias.
Tomando como eje a Diana (un ser sintético con conciencia denominado Pragmata) la historia arranca cuando Hugh la encuentra tras su llegada a la colonia espacial ‘La Cuna’ en la Luna, donde deben abrirse camino a través de varios biomas con tal de encontrar una cápsula de escape que los lleve a la Tierra.
Naturalmente no es tarea fácil y es que La Cuna alberga una gran cantidad de enemigos que son controlados por una IA hostil llamada IDUS que, muy al estilo con HAL 9000 en 2001: Odisea en el Espacio, considera que la presencia de Hugh y Diana debe ser erradicada, mientras estos van develando los secretos de esta colonia y su objetivo.
Ahora bien, el pilar principal en Pragmata es la relación paternal entre Hugh y Diana, que tiene un tono mucho más optimista y cálido desde el principio a diferencia de otras obras de este tipo. No hay un personaje amargado con traumas que no quiere cumplir el “rol” de papá porque su vida es gris y miserable, sino que ese trasfondo fue el que forjó su carácter para apreciar lo bello de la vida y ver con humanidad a una pequeña niña que ve todo con asombro.
Por su parte, Diana es el corazón de la obra… un rayo de luz, a través de ella vemos el mundo como lo haría un niño: con asombro, entusiasmo, esperanza y, por qué no… algo de temor.
También es a través de ella que se tocan los temas más serios, cómo el ya clásico existencialismo sobre qué es lo que nos hace humanos, la línea ética sobre la experimentación humana, la moral inexistente en las grandes corporaciones y el daño que puede hacer el odio canalizado a través de un infante.
Y aquí es donde brilla realmente la historia de Pragmata, en cómo enlaza lo cotidiano como una experiencia que puede brindar alegría a alguien, en el recordar el pasado no como un “todo tiempo pasado fue mejor” sino como una herramienta para mejorar el presente y en comprender que la familia va más allá de la sangre.
Lo cual ratifica los memes de que Pragmata es una campaña para incrementar la tasa de natalidad en Japón. O todos ya estamos paranoides.





En cuánto al gameplay, Pragmata es un shooter en tercera persona como cualquier Resident Evil, pero con la particularidad que hay un sistema de hackeo para vulnerar los sistemas de los enemigos y así hacer que nuestras armas sean más efectivas.
Este es un “mini-juego” que se activa al apuntar a cualquier oponente, el cual despliega una cuadricula con varios nodos que debemos conectar hasta el núcleo para activar el hackeo.
Es un mini-juego bastante simple y rápido, que con el tiempo va cambiando de acuerdo al enemigo, los hackeos que tengamos equipados y las armas. Por ejemplo, si nos enfrentamos a un oponente fortificado, este tendrá antenas que bloquean nuestra señal, por lo que habrá nodos que pueden interrumpir nuestro hackeo, pero a la vez, si tenemos modulos de incremento de daño o recalentamiento, podemos activarlos al pasar por ellos para aumentar aún más la potencia destructiva de nuestras armas.
De la misma forma, las armas se distinguen en 4 tipos: las básicas, que son de ataque bajo o moderado; las pesadas, que evidentemente hacen aún más daño; las tácticas, que pueden inmovilizar enemigos, generas nodos de hackeo y otros efectos; y las de defensa, que pueden generar escudos, cebos o desplegar drones de soporte.
Aquí es relevante aclarar que las armas no tienen cartuchos de munición, sino que tienen una carga limitada, por lo que una vez agotemos su munición, esta desaparecerá salvo las armas básicas, que tienen un cooldown en el que progresivamente recuperaremos munición para esta.
Si bien esto suena algo molesto, lo cierto es que en la práctica no lo es, dado que a lo largo de los escenarios encontraremos armas para reemplazar las que estén por agotarse o formas de recuperar su munición, siempre impulsando nuevas formas de hacer combinaciones entre armas y hackeos, además que con el tiempo, podemos usar recursos para mejorar estas herramientas desde la base central.
Este refugio es una gran sala segura y desde aquí podemos gestionar todo, sea mejorar las armas, los hackeos, el desempeño del traje de Hugh, la eficiencia de hackeo de Diana, cambiar de atuendos, leer documentos, completar los desafíos de Cabin (otro personaje que da acceso a retos de combate y plataformas) o sea simplemente ver a Diana interactuar con pequeños escenarios que podemos encontrar para ella como el rodadero (o resbaladilla), un castillo de arena, etc.
A pesar que Pragmata es un juego excelente, eso no le quita que tenga sus pequeños defectos que pueden ser algo molestos.
En primer lugar, cada bioma está segmentado en áreas, las cuales se exploran una tras otra para llegar al jefe final. El problema es que no hay fast-travel entre áreas, lo que hace del back-tracking algo molesto cuando queremos obtener el 100% de exploración en una zona. Para viajar entre zonas primero debemos regresar a la base, ir a la terminal de viaje y seleccionar el bioma y luego el área.




Lo segundo, es que este es de esos juegos que ocultan el “final verdadero” tras una seguidilla de actividades que la verdad… no es que estén mal, pero que se vuelven una molestia por lo que representa hacer por TRES SEGUNDOS EXTRA en la escena post-credits.
Básicamente, si vemos el final estándar del juego al regresar al refugio, si hemos completado el 100% de exploración en todos los biomas, se nos indicará el inicio de una nueva quest que requiere que completemos 10 desafíos similares a los de Cabin.
Varios de estos requieren que volvamos a ciertos biomas para derrotar versiones más fuertes de los jefes. Una vez los retos se completen se nos dará un mod que debemos equipar y así derrotar al jefe final nuevamente.
Claramente esto extiende las horas de juego y aunque la mayoría de estos desafíos son entretenidos y en cierta medida difíciles, no hay razón para que esos segundos extra en la escena post-credits no estén en el final estándar.
Se siente como una medida de último minutos para prolongar la estadía, cuando la verdad es que ya muchos estábamos enganchados con las actividades.
Pragmata es un juego excelente, no hay otra forma de decirlo. Desde su conmovedora historia a su gameplay con elementos novedosos, este es un juego que atrapa desde el principio. Hugh y Diana se complementan entre si, haciéndolos una gran dupla de coprotagonistas.
Molesta un poco el fast-travel tan torpe y los requisitos para ver el “final verdadero” pero no son elementos que arruinen por completo la experiencia de juego.
Además, con su final… creo que es más que evidente que esta será una franquicia que se expandirá en los próximos años.
Reseña hecha con una copia de Pragmata para PlayStation 5 provista por Capcom.
